sábado, 9 de agosto de 2014

La canción del pájaro

Hubo una época en donde no había épocas
Ni historia
Ni plazas
Ni puentes
Las jaulas asesinas
Los pájaros que desaparecían
Una generación diezmada
Un norte terrorífico
Quienes tuvieron valor para
dar su vida por sus anhelos
dar su vida por sus miedos
Quemarse en su fe por una Argentina sin sangre
Dinosaurios por un lado y por el otro
Unas islas nuestras
Unos pibes encomendados al infierno
Y mi madre mandaba chocolates y abrigo con destino mentiroso
Mientras tanto unas "locas" daban vueltas sin parar en circunferencia
Pasó el tiempo
Llegó el 83 y sus sucesores
La democracia
El farandulismo y los neoliberales
Alguien dijo que no iba a dejar sus convicciones en la puerta
114 pájaritos volvieron a su nido
Ya no locas lloran de emoción
El pueblo las abraza
Un infierno argentino vivió en una época no lejana
Y esta tierra sigue llorando ese dolor
Cicatrices como hijas del terror lastiman a esta patria amada por muchos, mas no todos
Aunque lo sabemos,
Al final
Al final hay recompenza.

Lo que no se puede.

Maldita
Te amputaría
Si fueras incluso un brazo que abraza
O una mano que labra la tierra para sembrar libertad e identidad
Todavía si fueras unas piernas largas que bailan la ultima gota de sudor
O hasta los pies como raíces desde el barro hacia el sol
Te arrancaría aún fueses eso
Y si fueras por ejemplo los ojos con los que percibo este mundo injusto
La boca con la que expreso revolución y amor, sin disociación posible de ambas
La nariz con la que respiro el aroma a comunidad
La oreja con la que escucho el canto de todos
Te puñalaría sin dudarlo para dejarte por fin
herida, contusa y con la muerte a tu horizonte
Pero no
Eres la sabia vital
La leche cósmica de la madre luz
La sangre, las venas, las arterias
¿Acaso podría extirparme el cráneo sin morir en ese exacto instante?
No, claro que no
No se puede.