Por Pablo Gorleno
Miércoles 30 de marzo de 2011 / Publicado en edición impresa.
Los chicos por Midón
El viernes pasado, día en que murió Hugo Midón, entre 50 y 60 chicos con narices rojas se agruparon en la puerta del estudio Río Plateado, en Guatemala y Malabia, donde funciona su escuela. Allí, entre sonrisas y lágrimas, con algunos padres acompañándolos, comenzaron a corear: "Para encontrarnos, nuevamente todos, los mil payasos a tomar café. Y en un abrazo de esos que dan gusto, sentir que estamos juntos otra vez". Esas estrofas de "La historia interminable" se mezclaron con otras tantas que escribió el maestro Midón, con las melodías de Carlos Gianni. El mejor homenaje, de los chicos para quien los acompañó en el crecer.
Qué orgullosa me siento de habernos autoconvocado así, de haber estado ahí, de haberlo recordado de la mejor forma, de haberle hecho ese hermoso homenaje, tan a su manera, tan vivitos y coleando.
