Los muertos tardan mucho en irse
Se quedan allí
En placares, cajones, pasillos, alfombras
Salen de entre las baldosas como yuyos amargos
Resistiendo la despedida
Dilatando el duelo
Los muertos tardan mucho en irse
Se queda ahí
En camas, rincones, sillones, ventanas
Susurran en las oscuras y solitarias noches
Con miedo a que los olvidemos
Porque ya no son personas
Son cicatrices
Son recuerdos de lo que fueron
Y si tan solo se dignaran a retirarse de una vez
De este mundo que ya no les corresponde
Quizás con el tiempo
Sean una sonrisa
Pero mientras
Los muertos tardan mucho en irse
Se quedan ahí
Como cicatrices susurrantes
Como duelo dilatado
Como yuyos de un pasado
En placares, cajones, alfombras, camas, rincones, ventanas, en puertas
Están encerrados en casa
Hay que abrirles
Abrirles la puerta
Abrirles la puerta
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