martes, 4 de diciembre de 2012

Rincón

después de todo
la muerte es sólo un síntoma
de que hubo vida

óyeme oye
muchacho transeúnte
bésame el alma

si no se esfuman
hay que tener cuidado
con los fantasmas

me gustaría
mirar todo de lejos
pero contigo

dame cobijo
con toda la ternura
que te he prestado

la golondrina
de vuelta a su pasado
no encuentra el nido

si me mareo
es porque estoy borracha
de tu mirada

las soledades
esta de mas decirlo
siempre andan solas

cuando diluvia
pienso que esta cayendo
el mar de arriba

quién lo diría
los débiles de veras
nunca se rinden

en todo idilio
una boca hay que besa
y otra es besada

quisiera verte
en vigilia o en sueños
o dondequiera

si el corazón
se aburre de querer
para qué sirve

se despidieron
y en el adiós ya estaba
la bienvenida

como aventura
solo queda arrimarnos
al horizonte

siempre se vuelve
con los viejos amores
o con los nuevos

no se si vengo
tampoco se si voy
ando al garete

desde el espejo
mis ojos no me miran
miran al tiempo

en foto sepia
estabas vos y el tiempo
se fue contigo

la poesía
dice honduras que a veces
la prosa calla

qué buen insomnio
si me desvelo sobre
tu cuerpo único

tu cuidad sigue
con sol y sin jactancia
siempre esperándote

el miedo es ágil
el coraje es pesado
como una roca

y aquí termino
sin hacer sombra a nadie
ni descuidarme.

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