viernes, 12 de abril de 2013

El tren de las nubes

Ahí viene, ¿lo ves? Allí a lo lejos se puede reconocer, si es que entrecierras los ojos y frunces bien el ceño. Es esa luz amarilla circular en el frente que marca su camino ¿De veras no lo ves? ¡Pero si es tan claro! ¡Pronto! Agarra todas tus cosas, las valijas, los abrigos, ponte el sobrero y sujeta bien al niño. No te olvides de dar un gran salto cuando te subas y pisa fuerte con los dos pies el suelo; que cuando pase frente a nuestros ojos, pasará lejos de esta tierra ¡Anda, vamos! ¡Anímate! ¡Súbete! ¡Ya esta llegando! ¿Cómo es que no lo quieres ver? ¿Cómo es que ahora lo dudas? Después de tantos vaivenes, ¿justo ahora quieres volver? ¿Ahora, que ya lo tienes al alcance de las manos? Mírame, no temas, querido. Nada te podrá pasar. Inténtalo al menos, te prometo que voy a estar aquí para besarte los ojos si es que te duele lo que se avecina. Ya se, ya se. "Es muy nuevo todo para mí." ¡Es que ya es hora, cariño! ¡Debes crecer! ¡Darle un giro a tu vida! No se puede vivir escondido y con miedo, querido. No se puede vivir encerrado en el nido. Si quieres volar, debes salir al sol ¡Debes saltar! Vamos, yo se que puedes. Sí, sí lo quieres. No lo dudes más. Son excusas para no animarte a tomar la decisión. Mira. Muy bien, así. Míralo. Ahí viene, ¿lo ves? A toda velocidad a buscarnos. Yo me subo, no se tú. Yo pegaré el salto y me iré. Este andén es como la cárcel de nuestros sueños más profundos. Es un nido caliente, seguro, cómodo, facilista. La seguridad te va a matar. Te va a matar la rutina y la ruina. Si no saltás, te vas a morir por dentro, querido. Siempre tendrás la duda de "qué hubiera pasado si". Vamos! Rápido. Ya llega ¡Apúrate! Agarra todas tus cosas, las valijas, los abrigos, ponte el sobrero y sujeta bien al niño. Ahí está, nos viene a llevar hacia otro lugar. Hacia allí. Hasta la casa aquella, porque detrás de la puerta se encuentra aquello que tanto aguardaste con ansias y temor ¡Así que vamos, cariño! No temas, no temas. Que no te paralicen las dudas. Que jamás te dejarán en paz. Mientras vivas dudarás, porque nada se sabe en esta vida, y el futuro es un libro en blanco que jamás podrás escribir. Lo importante es siempre seguir buscando. El futuro, el deseo, el amor, la pasión, el placer, a uno mismo, lo que sea. No morirse vivo. Lo importante es que lo intentes, querido. Inténtalo. Que yo estaré a tu lado. Nada malo pasará. Eso es, mi amor. No, no llores. No temas, aquí estoy. Siempre estaré. Ven, déjame abrazarte. Mírame. Déjame secarte las lágrimas. Mira hacia allá. Sobre las vías, ahí está todo lo nuevo que está por venir. Míralo bien, es lo que siempre deseaste. Es la hora. No mires para atrás. Nada pierdes, todo lo intentas. No esta prohibido cambiar. Siempre puedes volver. Uno nunca se va de los lugares que tiene dentro. ¡Vamos, coraje cariño! ¿Estas listo? ¡Aquí está! ¡Apúrate! Agarra todas tus cosas, las valijas, los abrigos, ponte el sobrero y sujeta bien al niño. Toma una bocanada de aire, contenlo, toma envión, ¡allí vamos! ¡Salta alto!

2 comentarios:

  1. Se necesita mucha profundida, mucho trabajo para comprender un cambio o un estado estático donde el cambio todavía no se pudo concretar. Y angustía ver como esto ocurre. Pero acá solo vemos la predisposición, la espera, la voluntad. Falta el cambio. El cambio tiene que estar marcado, escrito. Aunque no exista (aún). Aunque sea mentira. Este es un paso más. La mentira, luego, como lo otro, puede convertirse en realidad y cambiar.

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  2. El cambio esta marcado: salta. El salto es el cambio. Es ir hacia, no tener miedo, saltar a cambiar. Y no siempre tiene que estar marcado el cambio. A veces se pueden dejar los finales abiertos y que cada uno arme el suyo. Y podrías no firmar en anónimo así se quien sos, aunque se quien sos. Mua.

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