Todo muere el domingo
Y lloramos en sintonía a la hora de la melancolía
El otoño ataca
¿Cuánto más durarán estas horas?
Por suerte después de la muerte viene la vida
Así como después del amor la soledad
Existen sin embargo consuelos y amuletos para no morir un domingo
Tantos que me podría pasar lo que queda del crepúsculo
Enumerándolos para salir de la muerte
Existe por ejemplo el mar
¿Quién lo agotará? ¿Qué secretos tendrá? ¿Qué nos estará diciendo?
Existen los árboles
Y de ellos me puedo trepar para arrancar peces
Existen los movimientos
Por ejemplo la revolución astronómica del sol
Existís también vos
Y con vos vino el calor en pleno invierno
Existe la lluvia en verano
Y con ella se va todo lo malo
Existen las vacaciones
Y con ellas se expiran los domingos
Existe la poesía
Allí todos morimos y nacemos dentro de letras
Allí todo puede ser
Allí podemos matar la muerte.
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