sábado, 24 de mayo de 2014

la bala

Me disparas el ideal hacia la hecatombe
Prefiero dejarte o no
Lejos está tu alma del deseo
Lejos tu cuerpo del placer
Gozar es tan importante
Gozar es tan diferente a esto
Me golpea en la nuca la realidad
Y yo me enamoré de todos nosotros
Y tan solo me pasa que no soporto una pérdida más
¿Cuánto tiempo puede durar una batalla?
Matemos esto antes de que siga la agonía
Un puente no se sostiene de un solo lado
Ay del paso del tiempo y de las cosas
Todo termina y se va
Vivir en un presente eternizado es un camino sinuoso
En cada curva hay caidas
Disparas hacia el futuro con un objetivo de frankenstein
No crearé de mí otro cuerpo
No seré otra jamás
Me quitas la voz
Me rompes el cuerpo
Hay veces que violas mi centro
Hay veces que hacemos el amor
De todos modos hay que estar abierta de piernas
Y es parte del juego
Chau.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Vómito de la última cena

Ésta es la última cena
Mi amor, pido por favor, traigas tu nariz
La última canción de amor
De este sueño que pasó, sí pasó
Me acordé de cómo éramos juntos
diez, nueve, ocho, seis
Cada uno

Y yo no puedo hallar cosa alguna que sea más dulce que una construcción grupal
Y yo no puedo hallar cosa alguna que sea más rica que un proyecto llevado a la realidad
Y yo no puedo hallar cosa alguna que sea más grande que dar, abrazar y recibir
Y yo no puedo hallar cosa alguna que sea más bella que la poesía del arte

Ésta es la última reunión -¿será?-
Y me acuerdo de nosotros creciendo juntos
Tan chicos y con tanta pasión
Tan deseantes y con desición arrasadora de lograrlo
Y lo logramos
Lo que queríamos y soñabamos
Lo que él soñó

Y fuimos y vinimos, bailamos y cantamos y creamos y actuamos,  discutimos y peleamos y  nos amamos, viajamos lejos y conocimos y nos animamos y temimos, no dormimos para construir y nos autogestionamos y fuimos albañiles con nuestras propias manos de algo solamente nuestro, hablamos mucho y merendamos y ensayamos y ensayamos,  buscamos y aprendimos y fuimos y dimos y recibimos, nos vestimos y nos pusimos la nariz

Y no teníamos nada que perder, ni que ocultar y sin embargo teníamos tanto juntos
Y teníamos zapatos enormes y caminabamos a pasos agigantados
Y quizás recién ahora caigo en la cuenta y cae la realidad sobre mi cabeza y cae una lágrima sobre mí
Que ésta es la última cena

Porque en un momento pasó que tocamos el explendor y luego

Algo se detuvo en punto muerto
Y fue tan grande ese silencio
Y fue tan grande el desamor
Yo te quise, yo te amaba, no se bien lo que pasó
Cuando los jardines no perfuman y cuando solo vemos bruma
Cuando el cuento terminó
Todo nos parece intrascendente
No es cuestión de edad o de suerte
de esto se trata el amor

Sabe amargo el licor de las cosas perdidas
Se acabó lo mejor, quién nos quita esta herida
Tu me pierdes a mí yo te doy por perdido
Es la hora
La despedida.

Nos cansamos de pelear
Quizás ya terminó la historia
Hicimos lo mejor que pudimos haber hecho con nosotros mismos y este sueño
Quisimos cambiar un poco el mundo
Quisimos brindar sueños profundos
Nos cansamos de pelear
Quizás ya es hora de volar
La nostalgia siempre tocará mi puerta

martes, 6 de mayo de 2014

Preguntas

Queremos indefectiblemente
Saberlo
Y yo me pregunto
mil cosas me pregunto
Y me gustaría por un instante mandar estas preguntas al diablo
Y besarte y solo pensar en los labios que se chocan
En una batalla en donde se pelea la gobernación del amor
Pero nadie lo gobierna
O todos
¿A dónde se irá todo?
¿El amor?
¿Los besos?
¿Los recuerdos?
¿Las golondrinas?
Y me gustaría por un instante mandar todas estas fotos al diablo
¿A dónde?
¿El río?
¿Los patos?
¿Los deseos?
¿Los temores?
¿El mañana y su final?
¿Dónde estará aquel lugar a donde todo se va?

Tema del extraño

Estaba parada en aquella esquina
Mientras la avenida amanecía
Después de una noche de sombras y sopor
El sol siempre resulta alivio

Y como amparo respiro la brisa
Mientas las estrellas ya caían
Iba en dirección al tren
Hasta que apareció

Todos queremos una historia
Un final con gloria
Levantarnos de este monstruo
Volver a casa

Pasó usted a mi lado con su extraño antifaz
Y yo no pude menos que carcajear
Me preguntó si me reía de su pasar
Y me prestó un gamulán

Y fuimos los dos a caminar
La vereda olía a mediodía
Y no se bien porqué pero
Me gustó su manera de ser

Todos queremos una historia
Un final con gloria
Levantarnos de este monstruo
Volver a casa

Tenia mucho apuro pero ya
No importa si pierdo el tren
Y viajamos el tren, el autobús, en minibús y en tus tús
hasta que otra vez oscureció

lunes, 5 de mayo de 2014

Fondo blanco.

Me pesa. Todo me pesa. Me pesa tu cuerpo que cae sobre el mío y yo no puedo hacer más que dejarlo caer sobre el fango. Me pesa mi cuerpo que pesa sobre el tuyo y yo no puedo hacer más que dejarlo caer sobre tus brazos. Me pesa deslizarme sobre el suelo ya que no dejo que me sostengas en tu lecho húmedo y hostíl que, aunque sea un remanso en el cual me he revolcado para no desarmarme en mí, hoy ya
tu amor me atormenta. Me atormenta, me castiga, me angustia, me hace un nudo en el estómago que no llego a vomitar, porque el vómito solo es para los fuertes. Entonces me trago la bilis y el revoltijo y te lloro en silecio.
No podemos más. No me sirve tu lazo que no une sus puntas, porque las uniones nunca se dan de un solo lado. Y no me mires con esos ojos de Santo Dios de las lechuzas, con esa pupila que se ve hasta en la más oscura de las tinieblas. Vivirás feliz sin mí, y eso que me disfrutas como yo, ya no te disfruto.
Qué odio, me das risa, hermoso. Tus determinaciones trágicas, tu manera de andar por calles nudistas como bailarina de burdel. Uno se pregunta si realmente crees en tus amenazas, tus exasperaciones irrefrenables, tus inagotables escenas patéticas untadas en llantos, adjetivos, historias, palabrerío y recuentos. Pues ya ves, me pesa. Sostener el lazo de un solo extremo solo nos lleva al derrumbe. Y se derrumba. Ya no lo puedo sostener.Se derrumba como me pesa el cuerpo que no quiere prestarse a tu juego de complicaciones y desvelos. Me pesa la voz que se agotó y ya no suena como lira del Señor. Me peso yo.
Me pesa mi mente, y sobretodas las cosas, porque no hace más que balancear su peso de un lado a otro de manera abrupta y nunca pero nunca llega ni a un atisbo de equilibrio. Me pesa mi mente que anda vagando por los pantanos del desierto finito pero que inmenso, hace años y días y semanas que parecen siglos y horas que parecen angustias que pesan más que los camiones de presos de la esquina. Me pesa esta prisión que es una cárcel autoconstruída, y no encuentro llave dentro de mí.
Me pesa tu compañía, no porque no quiera o porque quiera que me asista. Sino porque hoy, lo dudo. Entonces nada me basta, porque si estás me pincha y si me voy no puedo dejarte solo. No puedo ausentarme de tu auxilio al que luego decido ir y -como bien me reprochas, con razón pero qué puedo hacerle- finalmente noto que no llego, y es así como no puedo brindarte asistencia para que salgas de aquél derrumbe en el que te metí, soltándote el lazo y dejandote desamparado sin mi presencia. Cosa que es mentira, porque nunca estás solo, si quieres puedes darte la vuelta y extender el lazo hacia un otro deseante, que ansioso acudirá a sostener y unir las puntas del mismo.
Sera que se agotó, cariño. Por hoy se agotó.

Eso también me pesa