martes, 24 de junio de 2014

Islas

Las golondrinas y las alondras
Bailan sobre las nubes bajo la Vía Láctea
Y ríen mirando cómo aquí, abajo de bajo
Los adoquines esconden a la playa
En agosto la luna dice que no
El invierno veta lugares para el amor
Las plazas, las esquinas, los zaguanes
El frío que los vuelve desoladoramente tristísimos, hasta convertirlos en escarcha
El beso que es una fogata
Los octubres vienen tan poderosos
Las plazas renacen siempre
La poesía vive entre medio de todas esas manos
En esta están todas las palabras predilectas
El tren llega y se va repitiendo la misma secuencia infinitamente
Los jóvenes degustan con eximio placer la revolución
Que se acuesta y penetra sobre su boca cual si fuera chocolate derritiéndose
Pero ella es hermana del amor
Y solo si pura e impúdicamente permanecen juntos, lograrán llegar al orgasmo
Pan para todos o sino todos seremos nada
Llega el circo de la ciudad al pueblo
La nostalgia rebalsa los cajones húmedos y llenos de polvo
Que persisten flotando sobre una balsa trepanando las olas
Todos tememos a nuestros muertos
Que, dispuestos a encender la pena,  pujan desde dentro de la tierra
Que los pare apilados uno sobre otro como un gran montón de barreduras
En esta isla el naufragio delira las pobres almas
Desesperados esperamos a que el amanecer traiga fin al suplicio
Quien no aprende a nadar se deslizará, acariciado por el océano, hacia el centro bajo del mundo
Los ahogados se mueren porque no saben cómo respirar la máquina de humo
Serán estas las desgraciadas almas en pena que vagarán por las mentes de los mortales
Se volverán nuevos eternos fantasmas
Nuevos aterradores muertos que infringen culpa por haberlos dejado ir
Entonces a los que sobreviven les deparará la longeba agonía
Porque los ahogados mueren por no saber respirar
Pero los que sobreviven viven ahogándose
Quien sea que fuera el náufrago que encuentre el norte y grite primero "¡Tierra a la vista!"
Será quien acaricie el amanecer horizontal
Será quien seduzca a aquel ansiado fin del suplicio
Será Adán en saborear el éxtasis en el dulce avismo del encuentro

domingo, 22 de junio de 2014

Norma.

Mis deseos ingenuos, mis deseos tímidos y tiernos, mis dulces y suaves deseos gigantezcos: los miro. Me generan clemencia y pena. Luego me pienso: mi ingenua pena, mi ingenua concepción tierna timida dulce lastimera. Ciertamente ya no comprendo si son mis sueños los idiotas o lo será mi pena.
Y las eternas hermanas. Las odio pero hay algo en ellas que me gusta. Me alivia. Algo intrínseco y enroscada dentro mío, en su boca, no suena a delirio sino a colectivo inconsciente.
Hermanitas de piernas largas que te acogotan con la voz
"Nosotros no morimos, nosotros nos vamos a una estrella" "Somos seres especiales, diferentes a los demas, con una sensibilidad y emoción que nos hace brillar de modo diferente" "Nosotros vivimos para gustar"
"Nosotros vivimos para el aplauso" "Yo solo quiero que me aplaudan, que me quieran"
"Sin el aplauso, me muero" "Si no me ven, me muero". Y se murió.
Todos la vieron morir y sin embargo no pudo escapar de la maldita. Porque la vida es así: te ven, no te ven, te aplauden, no te aplauden, te aman, no te aman. Pero lo que sí, todos pero todos, vamos camino hacia el mismo segundo en donde la muerte nos abraza, nos aplasta, nos desintegra y nos lleva a dormir en su colchón.
Hermana viuda de hermana sigue dictaminando y finalmente sentencia su última mas no menos categórica Norma: "Después de haber subido a un escenario, cualquier otro estado es pobreza"
Silencio.
No acuerdo, no lo creo así. Una vez más lo discuto, lo repugno, me ofusco. Hay algo allí que reconozco como propio, que taladra mi cabeza aturdiendome hasta la sordera.
Cómo es que puede, así como así, dibujar tan bien mosntruos que a simple vista no puedo ver.
Las odio. Las odio porque son un espejo. Las odio porque aquel maldito espejo es mi voraz asesino.

Como un revólver.

El tiempo está fuera de quisio
Ya pasaron los Octubres
No manejo más este lenguaje
Algo me andará pasando
Sin dudas
Somos miles por acá
Prestamo de algo más
O aniquilamiento
Usaré mi cabeza como un revolver
Disparo contra mi misma
Contra las voces y contra el tiempo
Las cosas que no paran
Acá no hay veto ni censura
Hablamos todos
O callan o
Usaré mi cabeza como un rolver y dispararé contra mi sien
Me estaré volviendo algo loca
De ser así, este es mi registo de sanidad último o casi
Espero que sea el tiempo
La sobrevaloración imbécil de la locura
El artista no es loco por no ver la realidad
Así de gris, así como están las cosas así están
El artista poeta.
Poeta que poesía narra
Solo a veces dice la verdad
A veces no.
Todos queremos finales felices
Que nos mientan un poco
La verdad nunca fue así tan linda
Preferiría tu sonrisa, ya lo sabés.
Y aunque en estos días escriba
pocos tristes disonantes versos repugnantes
Espero sigas del otro lado amándome
Algún día volveré y la poeta
Por lo pronto somos muchos por aquí
Nos perdimos entre tanta gente
Habría que hechar venenos
Espero sea cuestión del tiempo
Tan solo es invierno.