lunes, 15 de diciembre de 2014

Adiós, Martín.

Pareciera como si hoy te dijera  -de veras y de una vez por todas y última-. Adiós, Martín. Adiós y hasta siempre - será verdad?- Ya me fui de tí, ya me diste mi pasaporte de deportación, ya me exilié de tu tierra. Ahora, lo poco que queda de mí en tus cajones, en tus sillones, en tus mesas, en tus habitaciones y en tu baño. Lo poco que queda de mí o gran parte, hoy se terminará de ir. Me devolverás las bombachas olvidadas, el cepillo de dientes que ya debe estar lleno de hongos, las cartas húmedas, las camas en lágrima, las palabras cruzadas, las miradas que nos vieron crecer.
Me devolverás eso que queda de mí en tus bolsillos. Quédate con todo lo demás. Te dejo mi infancia, toda mi niñez, parte de mi pubertad y, por supuesto, mi adolescencia toda entera
Esta es la última despedida -será?-. Pronto vendrán las fiestas, las vacaciones, el vacío lleno de sopor, los fuegos artificiales y las frases comunes. Como esta: La nostalgia siempre tocará a mi puerta. Es cierto.
Pero, ¿qué se supone que es todo esto que llueve? ¿No nos dimos final y despedida hace tiempo ya?
Andá y viví.
Pasaron muchas cosas en todo este tiempo, Martín. Muchas, muchísimas, tantísimas inconmesurables. Te extrañé como una perra convaleciente. Nunca volví a ser la que fui contigo, por suerte o desgracia -más por suerte-. Y aunque te ame por siempre no quiero volver a tu casa- tampoco me abrirás tus puertas, claro-. Cuánta búsqueda, Martín, cuánta. No te das una idea cuantos caminos transité luego de que cierres aquella puerta. Vagué por pantanos y playas. Crecí. Claro que creci a tu lado, pero por Zeus! Cuánto se crece también cuando uno camina solo.
Fui y vine mil veces, y este reencuentro me encuentra encontrada. Tanto me perdí desde que te perdí, pero hoy quizás haya hallado algún cáliz azul y naraja. Tan solo quizás. Nunca se encuentra, sabés? La búsqueda es movimiento y el movimiento vida. Por suerte no se encuentra. Aunque es difícil, claro, nunca fue fácil. Y vos que creíste en mis ojos, daba miedo salir. Aquí me ves, en medio del remolino.
Adiós Martín. Me había olvidado que tenía esta bombacha.
Te amo desde siempre y para siempre.
El barrio hará, indefectiblemente, que pasé caminando alguna tarde por tu puerta.


jueves, 11 de diciembre de 2014

Entre veredas

De otro lado de la vereda está
Tan solo un paso y del otro lado
Acá, del lado del debo nada puede ser enero y su sol
Quizás no sea mañana
Ah pero si llegará pasado mañana
De otro lado de la puerta está
estás
están
Mi tiempo
Mi risa
Tu amor
La libertad -¿existe tal cosa?-
Salto y caigo allí
Me siento y veo para atrás
Es tiempo de balances y recapitulaciones
Diciembre toca el timbre de las nostalgias
Octubre también
Fueron tiempos tormentosos
-Duda, desamor, dónde estoy? cuán es mi norte? no quiero perderte, quedate acá conmigo, cuántas cosas busqué y probé? cuántas cosas pregunte? compañero cuántas vueltas, cuánto dolor, cuánto amor, cuánta vida-
Y ahora yo vuelvo a mí y me reconozco en el espejo
Te amo, me amo, nos amo
Me enamoro de todos nosotros y veo que hay, claro
alguna que otra ausencia
La duda toca mi puerta pero está más viejita y débil
Entonces pasa que casi ni se la escucha, por suerte
Sabemos, sin embargo, no muere nunca
solamente da respiros
Gracias duda por hacerme buscar
Pero ya llegó la hora de la hibernación
Del otro lado quedaron los libros y planillas
Las madrugadas y el despertador
Ahora, de este lado,
Quiero jugar, quiero escuchar, quiero amarte mucho

Marchas

Cuando la voz calla
La poesía que brilla por su ausencia
Sufre opresión
o anginas
Los relojes parcos
Las felicidades
Las angustias tan profundas inverbes
Marchas
Gritos
Alaridos de aquellos
De los que quieren amar y no pueden
De los reprobados, de los que se rebelan
De los que quieren ser y están prohibidos de ser
¿Cuándo encontraré aquella libertad, si es que existe tal cosa?
¿Me habré hallado?
¿Cáliz?
Ojalá no se vengan tiempos desarropados
Ojalá que el pueblo no se transforme en vecinos
¿Mas cómo explicarte de qué hablamos cuando hablamos de pueblo?
Cuando hablamos de amor
No se nada del amor
¿O si?