jueves, 22 de diciembre de 2011

Mi gran educador nos dijo:

"Los griegos cuentan que Teseo recibió, como regalo de Ariadna, un hilo. Con ese hilo se orientó en el laberinto, encontró al Minotauro y le dio muerte. De las huellas que Teseo dejó al vagar por el laberinto, el mito no habla.
Las clases, las charlas, las pruebas, los programas de estudio y las notas han sido los hilos que pretendimos darles, para que, al final del recorrido, ya no los necesiten. Pero al salir del laberinto, nadie verá las huellas que fuimos dejando juntos. Esas quedarán para siempre entre nosotros y ustedes."


Enrique Herszkowich
Profesor de historia e historia judía

Después no pregunten porqué amo a mis profesores.
Porqué son, más que profesores, grandes educadores.
En mi colegio, mi edificio con ojos de padre, mi lugar.

1 comentario:

  1. Yo amaría también, un profe así.
    Un Animal.
    Excelente la metáfora.
    Qué suerte tuviste!!!
    un beso desde Montevideo!

    Nicus

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