No quiero que termine el día
Si el día es el año
Y este crepúsculo es el 31 de diciembre
Pero nada ni nadie puede ni podrá detenerte nunca, maldito tiempo
Nadie podrá impedir que te lleves los minutos entre las hojas del viento
Nadie podrá
La ambiguedad insoportable de querer crecer y no soltar nada de tu todo
El principio de placer contra el de realidad
No quiero que termine el día
Pero ya tuvo demasiada sobrevida
Si dura un poquitito más, ya será terrible la agonía
Ya exprimimos mucho el jugo del frutal
Ya vivimos tan intensa y pasionalmente que nuestros cuerpos no dan más
Piden urgente el corte final
Nunca te olvides: siempre podés pasar a visitar.
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