Hoy, nos llenamos de colores y creamos un gran círculo para recordarlo.
Puf.
De la nada a todo
Y nosotros
Y todos
Y sus canciones
Y la vida
Y él, que nos miraba desde arriba. Que dirigía la obra desde arriba…
Mucho amor
en esa ronda
en las miradas
en la energía que nos rodeaba
Éramos nosotros pero por sobre todo era un gran encuentro donde nadie era el centro ni buscaba ser mirado. Un gran abrazo. Un lagrimón.
Vinieron muchos. De acá, de allá, de todos lados. Gente que pasaba o gente que buscaba encontrar algo.
Comenzamos a cantar y, de repente, la tensión que acumulábamos se liberó y nos sentimos flojos y en movimiento. Con los ojos bien abiertos y los pies sobre la tierra, lo disfrutamos todo. Sin nada más.
Encuentros. Gente hermosa que vino a ser parte. Y cada uno vivió su experiencia propia pero todos juntos. Cada uno miró a su manera. Cada uno hizo su papel, su parte. Cada uno separado pero dentro de un todo: un hilito finito y transparente nos unía y eso fue lo mágico.
Gracias. Quiero decir gracias por la vida y por hoy estar juntos. Quiero agradecernos. A nosotros como grupo y a todos los que hoy vinieron… Hoy fuimos muchos más… dentro de la escena, dentro del círculo. Y gracias a Hugo por estar allí presente. Gracias por estar dentro de todos nosotros y por mirarnos desde arriba. Gracias por, como siempre, dirigir la obra. Gracias por decirle al cielo que espere un rato para la lluvia y también por marcarnos el final a baldazos de agua y de alegría.
¡Gracias!
No hay comentarios:
Publicar un comentario