Tu rebeldía infantil me apabulla
Me abruma y no me disgusta
Tu rebeldía de niño me encanta
Me completa y me da gracia
¿Es que eres un niño? ¿En dónde fue que quedó tu ninez?
¿Quién la delimita? ¿Quién la define y te hace parte o aparte?
Tu carita de loquito y tus ojos de villano
Tu cuerpecito de nenito pide a gritos por mamá
La vida te golpeó duro y aquí estás
Con tu sonrisa de Pirata Capitán
Sos un huesito caracú y sueñas con ser el malo del Rucucú
Pero cuando las luces se apagan llora tu dulce corazón
Te quiero abrazar hasta que caiga el sol
Y me gritas: "¡atrevida!" por querer darte mi amor
No abandonas tu postura
Estás duro como el cartón
Eso te llena de encanto y me enternece tu personaje de líder brabicón
Sos mi niño rebelde, malo y cabrón
Sos mi niño dulce, tierno y de melocotón
Yo te miro siempre, expectante y observante
Te miro siempre y me sonrío de solo verte jugando a la pelota en el salón
Te miro y pienso mientras te quiero
Se te escapan de los poros los auxilios los socorros los pedidos de amor
Yo estoy acá para abrazarte todos los días, mi corazón
Porque te quiero, te quiero, te quiero te quiero tanto, tanto, tanto...
lunes, 30 de abril de 2012
domingo, 29 de abril de 2012
Cantando al sol como la payasa
¿Quién lo hubiera dicho?
El hombre no es el único animal represor
¿Quién lo hubiera dicho?
Maldito sea el bicho dentro de mi voz
¡Sal de mi garganta Virus destructor!
¿Quién lo hubiera dicho?
El hombre no es el único animal represor
Tengo un Señor Virus en la garganta
Que me quita la voz
Y me quedo sin habla
Me quedo sin canto
Me quedo sin argumento
Y sin refutación
Y no puede insertarse mi opinión a tu debate
Y no llegan mis palabras de amor hasta tu corazón
Y no escuchas mis reclamos de sangre caliente
Y no conoces mis temores que me estrujan el corazón
No reconoces mis auxilios porque no oyes mi Si Bemol
No reciben mis caricias tus oídos de caracol
Mi cuerpo tiene censura con moño
Censura mi cuerpo el Virus del otoño
Volaba junto al viento frío y ondulante
Se coló por mis dientes y se acomodó en mi cálida garganta
Y está censurándome
Censura mi voz
Y me quedo sin habla
Me quedo sin canto
Sin argumento
Sin refutación
Sin canto para alma
Sin canto para el corazón
Y me quedo sin canto, maldito Virus
Justo hoy que me quedé con ganas
Justo hoy que lo extraño, Creador
Justo hoy que tengo este Loco ReCuerdo
Que lo veo bien, Vivito y Coleando sobre el sol
Justo hoy: restitos de ayer, certeza de hoy
Justo hoy que tanto quiero
Cantarle a mi querido Hugo Midón
El hombre no es el único animal represor
¿Quién lo hubiera dicho?
Maldito sea el bicho dentro de mi voz
¡Sal de mi garganta Virus destructor!
¿Quién lo hubiera dicho?
El hombre no es el único animal represor
Tengo un Señor Virus en la garganta
Que me quita la voz
Y me quedo sin habla
Me quedo sin canto
Me quedo sin argumento
Y sin refutación
Y no puede insertarse mi opinión a tu debate
Y no llegan mis palabras de amor hasta tu corazón
Y no escuchas mis reclamos de sangre caliente
Y no conoces mis temores que me estrujan el corazón
No reconoces mis auxilios porque no oyes mi Si Bemol
No reciben mis caricias tus oídos de caracol
Mi cuerpo tiene censura con moño
Censura mi cuerpo el Virus del otoño
Volaba junto al viento frío y ondulante
Se coló por mis dientes y se acomodó en mi cálida garganta
Y está censurándome
Censura mi voz
Y me quedo sin habla
Me quedo sin canto
Sin argumento
Sin refutación
Sin canto para alma
Sin canto para el corazón
Y me quedo sin canto, maldito Virus
Justo hoy que me quedé con ganas
Justo hoy que lo extraño, Creador
Justo hoy que tengo este Loco ReCuerdo
Que lo veo bien, Vivito y Coleando sobre el sol
Justo hoy: restitos de ayer, certeza de hoy
Justo hoy que tanto quiero
Cantarle a mi querido Hugo Midón
miércoles, 25 de abril de 2012
Hola Blog:
sos mi paz
y con vos
vuelvo a mí
en estos tiempos
turbulentos
en donde siempre
me pregunto
¿dónde estoy yo?
¿cómo me encuentro
a mí?
y con vos
vuelvo a mí
en estos tiempos
turbulentos
en donde siempre
me pregunto
¿dónde estoy yo?
¿cómo me encuentro
a mí?
martes, 24 de abril de 2012
domingo, 22 de abril de 2012
Tu hambruna cerebral.
Pobre de tu cerebro
Me dijo que tiene hambre
Pobre de tu cerebro: dale de comer!
Se muere de hambre pobrecito
Es un desperdicio no llenarle la pancita
Aprovecha que cuentas con él
Utilízalo y no lo dejes abandonado en tu cráneo
Pobre de tu cerebro: aliméntalo con un poco de mundo real
De esa forma tu cráneo tendrá música: guitarras, pianos, violines y trompetas
Y no sonará unicamente como un Toc Toc.
Ah, y no serás un idiota, Idiota.
Me dijo que tiene hambre
Pobre de tu cerebro: dale de comer!
Se muere de hambre pobrecito
Es un desperdicio no llenarle la pancita
Aprovecha que cuentas con él
Utilízalo y no lo dejes abandonado en tu cráneo
Pobre de tu cerebro: aliméntalo con un poco de mundo real
De esa forma tu cráneo tendrá música: guitarras, pianos, violines y trompetas
Y no sonará unicamente como un Toc Toc.
Ah, y no serás un idiota, Idiota.
Carta a Martín.
Martín:
Hola. Te pido perdón por este atrevimiento. Por haber sido completamente desconsiderada, por haber pasado hoy por tu casa y por, como si fuera poco, haber sido lo suficientemente egoísta y cruel como para llamar a tu puerta y mirarte a la cara y dejar que todo lo demás pase sin más perdón a tiempo, ni explicaciones, ni remordimientos, ni palabras. Sin embargo ahora, después de haberme ido de tu bello hogar, sin que hayamos dicho nada de nada, ni siquiera una mísera palabra. Después de haberme retirado repleta de felicidad, amor y culpa, de tu modesto piso 11; habiendo pasado mucho tiempo desde que decidí abandonarte, hace varios meses ya, en aquél verano agónico e inevitable. Después de que la vida nos haya empujado para diferentes rumbos, yo llego de nuevo a tu casa, como si el tiempo no hubiera pasado.
Pero pasó.
Llego de nuevo, sorpresivamente, y te molesta. Tienes razón. Y claro que la tienes. Llego de nuevo, con un poco de nostalgia y porque se me canta y simplemente lo deseo. Te deseo. Volver a tu casa, a tu puerta. Volver a vos, y así volver a mí. Porque yo estoy en vos todos los días, amor. Toda la vida.
Toco tu timbre, aguardándote en el zaguán.
No me juzgues, por favor.Vos mismo me dijiste que cuando yo quisiera te podía pasar a visitar. Y decirte que te sigo queriendo. Porque bien sabés, que te sigo queriendo. Pero claro, luego las cosas se complicaron tanto y tan considerablemente, que probablemente todas tus pretensiones y hazañas para mantenernos vivos hayan caducado. Que probablemente ya no te interese seguir dándome la chance de que te pueda seguir visitando o el privilegio de volver (a veces). Aunque podría no haber sido así. Y claro, yo tenía que comprobarlo, y debo decirte que tus besos me dijeron lo contrario.
Entonces yo llego de nuevo a tu casa simplemente porque tenía ganas de verte.Y de abrazarte. Y de que me des esa partecita calentita en tu cama que siempre me pertenecerá.
Perdón. Perdón. Ya se. Yo sé que esto no nos hace bien, ni a vos ni a mí. Que hay que dejarlo ser, dejarlo ir, que el tiempo pasó y la vida nos atravesó. Y gracias. Tenemos que crecer, Martín. Lo tenemos que hacer. Sobre todo yo. Me tengo que ir de tu casa. De tu mesa, tu cocina, tu cuarto, tu puerta. Debo dejar de besarte, de abrazarte, de amarte tanto, tanto. Arrancar de raíz esta dependencia que tengo de vos y de tu cuidado, de mi lugar en tu alma tan cómodo y tan calentito. Me tengo que ir, Martín. Me tengo que ir, mi amor, aunque te siga amando desde siempre y para siempre. Ya tengo edad para cruzar montañas, viajar por ciudades lejanas, ver mundo, conocer gente bella, leer mucho, entrar en el universo del conocimiento, de las universidades, de la cultura, de la juventud y militancia ideológica, del arte, y del amor verdadero y adulto; y no de este amor de niño, de pichón de mamá, de útero materno, de bebito de cuna.
¿Te duele, Martín? Soy consciente de ello. Tanto lo soy, que no se si es conveniente que te diga que a mí también me parte el pecho al medio. Y te entiendo y hasta concuerdo en que estoy siendo quizás demasiado injusta con vos al decirte todo esto de que te amo y de que sin lugar a dudas mi lugarcito en el mundo está en vos. Anhelo que puedas entenderme. Sobre todo para que me dejes partir. Necesito hacerlo. Debo alejarme (unos meses al menos) de tu hogar.
Por eso esta carta, en la que me sincero y te explico mis razones. Te pido perdón por lo de hoy. Quizás te pude haber confundido, desorientado, desconcertado un ratito con mi aparición sorpresiva, repentina, fugaz. Vos tampoco preguntaste nada. Supongo que habrá sido porque me conocés. Claro, que me conoces. Como el buen compañero que sos. O hermano. O amigo. O amor. Ya sabías mis respuestas, y siempre fuiste lo suficientemente consciente de la real situación.
En realidad, y para ir yendo al grano, simplemente me gustaría decirte que hoy, cuando llegué a tu hogar me dí cuenta de lo que no cabe duda, de lo que no hay con qué darle. Martín: vos sos mi paz. No tengo inseguridades. Sos mi educador, mi cobijo, mi energía, mi empujón en esta vida. Sos mi volver a mí, mi centro, mi cama, mi mesa, mi calor, mi hogar, mi lugar en esta tierra.
Que nunca se te olvide.
Ahora me voy, ya te he causado demasiado daño con mi egoísmo y mi abstinencia de vos.
Por favor, respondeme. Aunque sea solo por esta vez, para saber qué tan enfurecido estás con mi alma. Para quedarme tranquila de que los besos de esta tarde no contaminaron demasiado la imagen que tienes tú de mi y de todos nuestros recuerdos. Por lo menos devuélveme alguna respuesta a esta carta y a esta inquietud: me interesaría saber si es que no te molestarías, si es que no sería mucho abuso de mi parte, si no nos estaría lastimando demasiado, al continuar insistiendo en este tipo de visitas. Cada vez que necesite: un empujón en la vida, un shock de energía, una ruta para mi rumbo, un lugar para encontrarme.
Cada vez que te necesite.
Ahora sí: me voy. Ya nos hice mucho daño y estoy siendo descaradamente cruel con tu amor.
Estarás siempre en mí.
Natasha.
Hola. Te pido perdón por este atrevimiento. Por haber sido completamente desconsiderada, por haber pasado hoy por tu casa y por, como si fuera poco, haber sido lo suficientemente egoísta y cruel como para llamar a tu puerta y mirarte a la cara y dejar que todo lo demás pase sin más perdón a tiempo, ni explicaciones, ni remordimientos, ni palabras. Sin embargo ahora, después de haberme ido de tu bello hogar, sin que hayamos dicho nada de nada, ni siquiera una mísera palabra. Después de haberme retirado repleta de felicidad, amor y culpa, de tu modesto piso 11; habiendo pasado mucho tiempo desde que decidí abandonarte, hace varios meses ya, en aquél verano agónico e inevitable. Después de que la vida nos haya empujado para diferentes rumbos, yo llego de nuevo a tu casa, como si el tiempo no hubiera pasado.
Pero pasó.
Llego de nuevo, sorpresivamente, y te molesta. Tienes razón. Y claro que la tienes. Llego de nuevo, con un poco de nostalgia y porque se me canta y simplemente lo deseo. Te deseo. Volver a tu casa, a tu puerta. Volver a vos, y así volver a mí. Porque yo estoy en vos todos los días, amor. Toda la vida.
Toco tu timbre, aguardándote en el zaguán.
No me juzgues, por favor.Vos mismo me dijiste que cuando yo quisiera te podía pasar a visitar. Y decirte que te sigo queriendo. Porque bien sabés, que te sigo queriendo. Pero claro, luego las cosas se complicaron tanto y tan considerablemente, que probablemente todas tus pretensiones y hazañas para mantenernos vivos hayan caducado. Que probablemente ya no te interese seguir dándome la chance de que te pueda seguir visitando o el privilegio de volver (a veces). Aunque podría no haber sido así. Y claro, yo tenía que comprobarlo, y debo decirte que tus besos me dijeron lo contrario.
Entonces yo llego de nuevo a tu casa simplemente porque tenía ganas de verte.Y de abrazarte. Y de que me des esa partecita calentita en tu cama que siempre me pertenecerá.
Perdón. Perdón. Ya se. Yo sé que esto no nos hace bien, ni a vos ni a mí. Que hay que dejarlo ser, dejarlo ir, que el tiempo pasó y la vida nos atravesó. Y gracias. Tenemos que crecer, Martín. Lo tenemos que hacer. Sobre todo yo. Me tengo que ir de tu casa. De tu mesa, tu cocina, tu cuarto, tu puerta. Debo dejar de besarte, de abrazarte, de amarte tanto, tanto. Arrancar de raíz esta dependencia que tengo de vos y de tu cuidado, de mi lugar en tu alma tan cómodo y tan calentito. Me tengo que ir, Martín. Me tengo que ir, mi amor, aunque te siga amando desde siempre y para siempre. Ya tengo edad para cruzar montañas, viajar por ciudades lejanas, ver mundo, conocer gente bella, leer mucho, entrar en el universo del conocimiento, de las universidades, de la cultura, de la juventud y militancia ideológica, del arte, y del amor verdadero y adulto; y no de este amor de niño, de pichón de mamá, de útero materno, de bebito de cuna.
¿Te duele, Martín? Soy consciente de ello. Tanto lo soy, que no se si es conveniente que te diga que a mí también me parte el pecho al medio. Y te entiendo y hasta concuerdo en que estoy siendo quizás demasiado injusta con vos al decirte todo esto de que te amo y de que sin lugar a dudas mi lugarcito en el mundo está en vos. Anhelo que puedas entenderme. Sobre todo para que me dejes partir. Necesito hacerlo. Debo alejarme (unos meses al menos) de tu hogar.
Por eso esta carta, en la que me sincero y te explico mis razones. Te pido perdón por lo de hoy. Quizás te pude haber confundido, desorientado, desconcertado un ratito con mi aparición sorpresiva, repentina, fugaz. Vos tampoco preguntaste nada. Supongo que habrá sido porque me conocés. Claro, que me conoces. Como el buen compañero que sos. O hermano. O amigo. O amor. Ya sabías mis respuestas, y siempre fuiste lo suficientemente consciente de la real situación.
En realidad, y para ir yendo al grano, simplemente me gustaría decirte que hoy, cuando llegué a tu hogar me dí cuenta de lo que no cabe duda, de lo que no hay con qué darle. Martín: vos sos mi paz. No tengo inseguridades. Sos mi educador, mi cobijo, mi energía, mi empujón en esta vida. Sos mi volver a mí, mi centro, mi cama, mi mesa, mi calor, mi hogar, mi lugar en esta tierra.
Que nunca se te olvide.
Ahora me voy, ya te he causado demasiado daño con mi egoísmo y mi abstinencia de vos.
Por favor, respondeme. Aunque sea solo por esta vez, para saber qué tan enfurecido estás con mi alma. Para quedarme tranquila de que los besos de esta tarde no contaminaron demasiado la imagen que tienes tú de mi y de todos nuestros recuerdos. Por lo menos devuélveme alguna respuesta a esta carta y a esta inquietud: me interesaría saber si es que no te molestarías, si es que no sería mucho abuso de mi parte, si no nos estaría lastimando demasiado, al continuar insistiendo en este tipo de visitas. Cada vez que necesite: un empujón en la vida, un shock de energía, una ruta para mi rumbo, un lugar para encontrarme.
Cada vez que te necesite.
Ahora sí: me voy. Ya nos hice mucho daño y estoy siendo descaradamente cruel con tu amor.
Estarás siempre en mí.
Natasha.
crisis máxima
Qué problema:
voy a desaprobar todo el CBC
Qué problema:
los textos me miran
yo los miro
me hablan
me hieren
Qué problema:
me enfrento al cuadernillo
y me pongo a llorar
Qué problema:
no quiero estudiar
no me apasiona lo que me solía apasionar
Qué problema:
hay un mandato familiar que está implícito y sólo ahora lo puedo notar
hay un mandato social que no me importa pero me importa mucho más
Qué problema:
me siento a estudiar
me angustio y quiero llorar
no leo dos páginas y me paro a pelotudear
Qué problema:
quiero dejar la facultad.
voy a desaprobar todo el CBC
Qué problema:
los textos me miran
yo los miro
me hablan
me hieren
Qué problema:
me enfrento al cuadernillo
y me pongo a llorar
Qué problema:
no quiero estudiar
no me apasiona lo que me solía apasionar
Qué problema:
hay un mandato familiar que está implícito y sólo ahora lo puedo notar
hay un mandato social que no me importa pero me importa mucho más
Qué problema:
me siento a estudiar
me angustio y quiero llorar
no leo dos páginas y me paro a pelotudear
Qué problema:
quiero dejar la facultad.
miércoles, 18 de abril de 2012
El pueblo
Que tu voz canta como pueblo
Tiene cara y cuerpo de pueblo
Y junto a muchas otras más
Forma parte de un pueblo
Nunca olvides
Que tu pueblo grita como vivo
Tiene cara y cuerpo de vivo
Y que tiempo atrás
Le quisieron dar muerte y holocausto
Desaparición y exterminio
Que tiene corazón de vivo
Nunca olvides
Aunque algunos digan que no
Yo estuve ahí y te lo aseguro
Nunca olvides
Y aunque la historia nunca se repite
Nunca olvides
Que tu voz tiene pueblo
Que tu pueblo tiene vida
Que a su vida la amenazó el sanguinario genocidio
Y ese cruel y macabro intento es historia de tu cuerpo
Nunca olvides
Tu cuerpo cuenta la historia
Tu voz la canta
Tus libros la relatan
Tus fotos la retratan
Y si a pesar de todo esto
No lo crees o no lo entiendes
Míralo que puedes y enfréntate a la muerte
Nunca olvides
Marcha vivo con tu rostro de pueblo
Marcha aunque estés distante
Marcha con tu pueblo vivo
Marcha conmigo
Marcha por la vida
Marcha con tus penas
Marcha porque estamos vivos
Marcha por aquella pena
Marcha porque fuiste pueblo
Porque sos pueblo
Porque seguís siendo y nunca dejaste de serlo
Y los hijos de puta se revuelcan en sus tumbas
Por el fracaso de la solución final
lunes, 16 de abril de 2012
domingo, 15 de abril de 2012
Sólo una cosa NO hay: Regreso
Detente, por favor
Qué cruel que eres
Me destrozas el corazón
Sádica y lentamente
Sanguinario y desalmado
Lo despedazas y amasas
Lo destruyes y deglutes
Sacas tu cuchillo, carnicero, y lo descuartizas
Le chupas la sangre y te la tragas
Te trozas sus pedazos poco a poco y los haces empanadas
Qué cruel que eres
Me destrozas el corazón
Martirio y angustia
Desesperación y suplicio
Lo explotas y corre la sangre
Lo desgarras y le das muerte
Detente, te lo pido
El calvario, el padecimiento, el martirio
La pena, la punzada, el dolor
Detente, te lo suplico
Qué cruel que eres
Vil, maldito, villano
Detente, te lo ruego
Malo, malo: tiempo.
Qué cruel que eres
Me destrozas el corazón
Sádica y lentamente
Sanguinario y desalmado
Lo despedazas y amasas
Lo destruyes y deglutes
Sacas tu cuchillo, carnicero, y lo descuartizas
Le chupas la sangre y te la tragas
Te trozas sus pedazos poco a poco y los haces empanadas
Qué cruel que eres
Me destrozas el corazón
Martirio y angustia
Desesperación y suplicio
Lo explotas y corre la sangre
Lo desgarras y le das muerte
Detente, te lo pido
El calvario, el padecimiento, el martirio
La pena, la punzada, el dolor
Detente, te lo suplico
Qué cruel que eres
Vil, maldito, villano
Detente, te lo ruego
Malo, malo: tiempo.
Martín y Nicolás
Por allí están:
Lutero y Maquiavelo esperándome ansiosos en el sillón del comedor.
Lloran porque no les presto atención.
Sufren por mi terrible desamor
¿Será que les rompí el corazón?
Continúan siempre aguardando sin rendición mi dedicación
Insistentes e intensos
Casi que se parecen a mí en su perseverante condición
Por allí se encuentran:
Lutero y Maquiavelo me esperan impacientes y enojados en el sillón
Se quejan que no los paso a visitar
Gritan fuerte pidiendo que los abrace y los mire con atención
Quieren que investigue y analice cada parte de su cuerpo
Quieren que interactúe, discuta y dialogue con ellos
Quieren que inspeccione sus cerebros
Me aterrorizan con sus pronósticos y me acusan de irresponsable
Me esperan insistentes sin tregua y desafiantes
Impiadosos y malvados me amenazan implacables:
"VAS A DESAPROBAR EL PARCIAL"
Lutero y Maquiavelo esperándome ansiosos en el sillón del comedor.
Lloran porque no les presto atención.
Sufren por mi terrible desamor
¿Será que les rompí el corazón?
Continúan siempre aguardando sin rendición mi dedicación
Insistentes e intensos
Casi que se parecen a mí en su perseverante condición
Por allí se encuentran:
Lutero y Maquiavelo me esperan impacientes y enojados en el sillón
Se quejan que no los paso a visitar
Gritan fuerte pidiendo que los abrace y los mire con atención
Quieren que investigue y analice cada parte de su cuerpo
Quieren que interactúe, discuta y dialogue con ellos
Quieren que inspeccione sus cerebros
Me aterrorizan con sus pronósticos y me acusan de irresponsable
Me esperan insistentes sin tregua y desafiantes
Impiadosos y malvados me amenazan implacables:
"VAS A DESAPROBAR EL PARCIAL"
sábado, 14 de abril de 2012
Con nada. La nada.
Se que no me recuerdas
Pero tal ves algo haga que te acuerdes de mí
Y actives ese recuerdo para invocarme en tus pensamientos
Y así, finalmente, extrañarme
Un poco al menos
No me basta
Nada cambia
Pero es algo
Y yo, como de costumbre
Conformándome con las migajas.
Aunque no me conforme con nada.
Pero tal ves algo haga que te acuerdes de mí
Y actives ese recuerdo para invocarme en tus pensamientos
Y así, finalmente, extrañarme
Un poco al menos
No me basta
Nada cambia
Pero es algo
Y yo, como de costumbre
Conformándome con las migajas.
Aunque no me conforme con nada.
NO está bien:
Lloro de impotencia, intolerancia, ignorancia ajena, ideología contraria, mala información, opinólogos con autoridad social, impotencia, intolerancia, intolerancia, sorpresa, intolerancia.
lunes, 9 de abril de 2012
Último
Ahora sí:
Basta de escribir de vos.
Fin. Kaput. Se acabó.
Hay que ser fuerte y voy contra la corriente.
A modo de terapia: Basta de escribir de vos.
Cierro la historia. Paso de página.
Fin. Chau.
No vas a encontrar más Cowboys por estas páginas.
Ya no te quiero ni nombrar.
Te agradezco por ser fuente de inspiración.
Jamás volverás a aparecer por acá.
Te despido de este blog.
Este blog te despide.
Chau.
Punto final.
.
Basta de escribir de vos.
Fin. Kaput. Se acabó.
Hay que ser fuerte y voy contra la corriente.
A modo de terapia: Basta de escribir de vos.
Cierro la historia. Paso de página.
Fin. Chau.
No vas a encontrar más Cowboys por estas páginas.
Ya no te quiero ni nombrar.
Te agradezco por ser fuente de inspiración.
Jamás volverás a aparecer por acá.
Te despido de este blog.
Este blog te despide.
Chau.
Punto final.
.
La cuna
En el camarín de la vida ella espera
El público clama: "¡Que empiece la función!"
Al espejo de Hollywood se enfrenta
Suspira, llora, tiene miedo
Y el público: "¡Que empiece la función!"
Minuciosa y lentamente se pinta y se peina
Se acurruca en el sillón cual si fuera una beba
Espera a la vida
Luego duerme la siesta.
"¡Que empiece la función!"
La actriz se durmió
Nadie puede despertarla
El publicó se retiró
Y para cuando se levantó, en el escenario:
Cae el telón.
domingo, 8 de abril de 2012
Cita con Gloria
Qué triste se ve nuestra casa desde el cordón
Debe haberse enterado de tu muerte en los laureles
De que andas durmiendo en la tumba de Gloria
Me cuenta cuando paso por su puerta
Que te llora porque nunca más la volviste a visitar
Y yo le explico aunque no entiende
Tendrías que pasarla a saludar
Para que ella pueda verte y sorprenderse así como yo
De cómo le fallaste al matarte y retirarte
Al dormirte en el laurel
Al morirte en la Gloria
Ya no volverás
Qué triste se ve nuestra casa desde el cordón
Ella también debe extrañarte
Debe haberse enterado de tu muerte en los laureles
De que andas durmiendo en la tumba de Gloria
Me cuenta cuando paso por su puerta
Que te llora porque nunca más la volviste a visitar
Y yo le explico aunque no entiende
Tendrías que pasarla a saludar
Para que ella pueda verte y sorprenderse así como yo
De cómo le fallaste al matarte y retirarte
Al dormirte en el laurel
Al morirte en la Gloria
Ya no volverás
Qué triste se ve nuestra casa desde el cordón
Ella también debe extrañarte
sábado, 7 de abril de 2012
Tan sólo los chicos.
Éramos niños, nenes ignorantes
Éramos niños, libres e indisciplinados
Éramos pequeñitos, comunistas y anárquicos
Éramos chicos, tan sólo chicos
Sólo queríamos jugar e inventar mundos en el aire
Veíamos la isla y éramos piratas de altamar
Éramos mamá y papá
Teníamos bebés y no sabíamos siquiera cómo procrear
Éramos chiquitos, carentes de justicia y constitución nacional
Éramos infantes y nuestras pieles querían respirar
Éramos chicos, tan sólo chicos
Sólo queríamos andar desnudos por la cuidad
Éramos niños y éramos lo que jugábamos a ser
Sin pensarlo dos segundos, sin intelectualizar, sin saber si queda bien o mal
Si es que la sociedad aceptaba nuestros cuerpos desnudos en el bulevar
O es que era una mesa y no el trono del Rey de Madagascar
Mutábamos en fantasías reales, desnudos y audaces
Libres, anárquicos, comunistas e ignorantes
Inventábamos universos con sábanas y estantes
Pero, claro
Después vino la cultura, la educación, la disciplina, la ley, la religión y el sistema
Mató la imaginación, el juego, el ridículo, la libertad y la desnudez del alma libre y sensible
Mató a la mamá y a el papá, mató al pirata y al Rey de Madagascar
Vino la cultura, la educación, la disciplina, la ley, la religión y el sistema
Y ya está: te cagaron la vida.
Éramos niños, libres e indisciplinados
Éramos pequeñitos, comunistas y anárquicos
Éramos chicos, tan sólo chicos
Sólo queríamos jugar e inventar mundos en el aire
Veíamos la isla y éramos piratas de altamar
Éramos mamá y papá
Teníamos bebés y no sabíamos siquiera cómo procrear
Éramos chiquitos, carentes de justicia y constitución nacional
Éramos infantes y nuestras pieles querían respirar
Éramos chicos, tan sólo chicos
Sólo queríamos andar desnudos por la cuidad
Éramos niños y éramos lo que jugábamos a ser
Sin pensarlo dos segundos, sin intelectualizar, sin saber si queda bien o mal
Si es que la sociedad aceptaba nuestros cuerpos desnudos en el bulevar
O es que era una mesa y no el trono del Rey de Madagascar
Mutábamos en fantasías reales, desnudos y audaces
Libres, anárquicos, comunistas e ignorantes
Inventábamos universos con sábanas y estantes
Pero, claro
Después vino la cultura, la educación, la disciplina, la ley, la religión y el sistema
Mató la imaginación, el juego, el ridículo, la libertad y la desnudez del alma libre y sensible
Mató a la mamá y a el papá, mató al pirata y al Rey de Madagascar
Vino la cultura, la educación, la disciplina, la ley, la religión y el sistema
Y ya está: te cagaron la vida.
jueves, 5 de abril de 2012
SHHHHHH!
¡Tu voz, por dios! ¡Callate!
De una vez, por favor
Por un momento se un poco solidario
Yo se que te cuesta, pero deja tu egoísmo de lado por un segundo
Silencio
No hables
No cantes más
Por dios, no cantes más
Se me parte el alma
No cantes
Ya no más.
De una vez, por favor
Por un momento se un poco solidario
Yo se que te cuesta, pero deja tu egoísmo de lado por un segundo
Silencio
No hables
No cantes más
Por dios, no cantes más
Se me parte el alma
No cantes
Ya no más.
Ya no quiero vivir así, repitiendo las agonías del pasado
lunes, 2 de abril de 2012
El porvenir es un niño desnudo.
¿Así que me encontrás rara? Puede ser, Rolando, puede ser... Extraña me siento, pero ya se me pasará. Nadie se muere de extrañeza, pero sí puede morirse de extrañar. Lo que ocurre es que se juntaron demasiadas cosas ¡Qué lejos quedó la infancia! ¡Hurra! Por fin nadie es inocente. Tengo ganas de sentarme una semana a charlar con mi viejo. O yendo más lejos aún ¿Para qué hablar tanto? El amor es simplemente romper el mundo de la contemplación. Es estar, en realidad, sometido a las consecuencias del espanto.Y ese espanto, para mí, siempre fue más estimulante que el sol. Tanto más insoportable.
Extraña. Me siento extraña pisando este nuevo suelo. Menos mal que llueve. Con la lluvia todo se empareja y el paraguas se convierte en el común denominador de la gente. Y cómo no sentirme desconcertada después de cinco años juntos. A veces me siento como un águila en el aire. Pero sufro agorafobia . Me reconozco la misma y otra a la vez. Por suerte somos otros. Nuestras vidas son los ríos que van a dar a la vida. Todo se mueve constantemente y nada es tan estático. Las rosas están insoportables en el florero. Aunque tienen razón. La culpa no está en ellos. Es esta sacudida que nos revoleó a todos. Habrá que empezar de cero como si fuera una recién nacida. Y soy. El provenir es un niño desnudo, y por el desfiladero inclemente y reseco avanzamos a pobres estallidos. Y lo peor de todo es dejar correr el tiempo sin haber llegado a un acuerdo sobre el futuro. Me siento como estrujada, como perdida, como jadeante pero sin jadeo ¿Pensás que estoy un poco loca? Ni mucho ni poco. Quizás fue que me dí cuenta que fue una hecatombe de esperanzas, Rolando. Entonces inventaré quién sos. De todos modos, inventarte es mi forma de creerte. O quizás, ¿será esto una señal? ¿Algo que debo interpretar? ¿Será un síntoma? Pero ¿de qué? Tal ves sea momento de continuar y desaferrarse. De dejar de creerte, dejar de inventarte. Mírate así, no escapes a tus ojos, y entenderás cómo te recuerdo. La militancia también es una memoria de elefante y será por eso que me alejo de vos al creer en la política. Y cuando el cuerpo ya no aguante, entonces decidámonos, carajo, decidámonos y revolucionémonos.
¿Así que me notás diferente? Será que durante todo este tiempo me dí mucho la cabeza con la pared ¿Cómo amar sin poseer? ¿Cómo dejar que te quieran sin que te falte el aire? ¿Deseas que te amen? Corres demasiado como para de verdad quererlo. Durante todo este tiempo me dí mucho la cabeza con la pared y he aprendido a no juzgarme sin tiempo. Cuando todas las parcelas de mi vida tuvieron algo tuyo, he conservado la paciencia a grandes desesperaciones y por fin se van limpiando poco a poco. Cuando yo muera, entonces, no me veré morir por primera vez. Floreceré cuando todo florezca, y te sorprende mi florecer ¿Será que estás celoso?
¿Te sorprendo? Para ser 90% sincera, yo también a mí misma ¿Qué es este intervalo entre mí y mí? Decime un poco ¿Quién quiere aquí ser independiente? Es falso, todo esto de crecer, hallar una vocación y seguir fácil y felizmente un camino. Se miente más de la cuenta por falta de fantasía; también la verdad se inventa. La de tus amores, por ejemplo... Terminada la lluvia, el pasado vuelve a nacer, como los hongos. Solo una cosa no hay: es el olvido.
¿Realmente te preguntas si es que he cambiado? ¿Realmente ahora llegas hasta aquí y te interesa saber qué es lo que me ocurre? Bueno, después de tantos años volverse a encontrar evidentemente es muy necesario. Saber cómo estás, decir todo lo que hace falta. Aunque, bueno, la sinceridad siempre nos llevará a odiarnos un poco. Aunque pensándolo mejor, ¿sinceridad? Cuidado con la palabrita. Por lo pronto, querido, no fue este nuestro convenio hace un tiempo. Si querés nos podemos poner a hablar sobre este cambio, pero eso nos llevaría a remover el polvo: "¿Porqué te vas? ¿O es sólo una amenaza?" ¿Fue una amenaza? No lo creo, te fuiste definitivamente. Aunque ahora estas volviendo a preguntarte por mí. Y vuelves porque en algún momento siempre volvemos todos.
¿Así que me encontrás rara? Puede ser, Rolando, puede ser... Debo decirte que yo me veo bien: estoy siempre buscando. Bien sabés que siempre fui así. Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Extraña. Me siento extraña pisando este nuevo suelo. Menos mal que llueve. Con la lluvia todo se empareja y el paraguas se convierte en el común denominador de la gente. Y cómo no sentirme desconcertada después de cinco años juntos. A veces me siento como un águila en el aire. Pero sufro agorafobia . Me reconozco la misma y otra a la vez. Por suerte somos otros. Nuestras vidas son los ríos que van a dar a la vida. Todo se mueve constantemente y nada es tan estático. Las rosas están insoportables en el florero. Aunque tienen razón. La culpa no está en ellos. Es esta sacudida que nos revoleó a todos. Habrá que empezar de cero como si fuera una recién nacida. Y soy. El provenir es un niño desnudo, y por el desfiladero inclemente y reseco avanzamos a pobres estallidos. Y lo peor de todo es dejar correr el tiempo sin haber llegado a un acuerdo sobre el futuro. Me siento como estrujada, como perdida, como jadeante pero sin jadeo ¿Pensás que estoy un poco loca? Ni mucho ni poco. Quizás fue que me dí cuenta que fue una hecatombe de esperanzas, Rolando. Entonces inventaré quién sos. De todos modos, inventarte es mi forma de creerte. O quizás, ¿será esto una señal? ¿Algo que debo interpretar? ¿Será un síntoma? Pero ¿de qué? Tal ves sea momento de continuar y desaferrarse. De dejar de creerte, dejar de inventarte. Mírate así, no escapes a tus ojos, y entenderás cómo te recuerdo. La militancia también es una memoria de elefante y será por eso que me alejo de vos al creer en la política. Y cuando el cuerpo ya no aguante, entonces decidámonos, carajo, decidámonos y revolucionémonos.
¿Así que me notás diferente? Será que durante todo este tiempo me dí mucho la cabeza con la pared ¿Cómo amar sin poseer? ¿Cómo dejar que te quieran sin que te falte el aire? ¿Deseas que te amen? Corres demasiado como para de verdad quererlo. Durante todo este tiempo me dí mucho la cabeza con la pared y he aprendido a no juzgarme sin tiempo. Cuando todas las parcelas de mi vida tuvieron algo tuyo, he conservado la paciencia a grandes desesperaciones y por fin se van limpiando poco a poco. Cuando yo muera, entonces, no me veré morir por primera vez. Floreceré cuando todo florezca, y te sorprende mi florecer ¿Será que estás celoso?
¿Te sorprendo? Para ser 90% sincera, yo también a mí misma ¿Qué es este intervalo entre mí y mí? Decime un poco ¿Quién quiere aquí ser independiente? Es falso, todo esto de crecer, hallar una vocación y seguir fácil y felizmente un camino. Se miente más de la cuenta por falta de fantasía; también la verdad se inventa. La de tus amores, por ejemplo... Terminada la lluvia, el pasado vuelve a nacer, como los hongos. Solo una cosa no hay: es el olvido.
¿Realmente te preguntas si es que he cambiado? ¿Realmente ahora llegas hasta aquí y te interesa saber qué es lo que me ocurre? Bueno, después de tantos años volverse a encontrar evidentemente es muy necesario. Saber cómo estás, decir todo lo que hace falta. Aunque, bueno, la sinceridad siempre nos llevará a odiarnos un poco. Aunque pensándolo mejor, ¿sinceridad? Cuidado con la palabrita. Por lo pronto, querido, no fue este nuestro convenio hace un tiempo. Si querés nos podemos poner a hablar sobre este cambio, pero eso nos llevaría a remover el polvo: "¿Porqué te vas? ¿O es sólo una amenaza?" ¿Fue una amenaza? No lo creo, te fuiste definitivamente. Aunque ahora estas volviendo a preguntarte por mí. Y vuelves porque en algún momento siempre volvemos todos.
¿Así que me encontrás rara? Puede ser, Rolando, puede ser... Debo decirte que yo me veo bien: estoy siempre buscando. Bien sabés que siempre fui así. Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Me abuuuuurrrrrrrroooo
Y ahora, vil pereza, me rendiré ante usted
Haré oídos sordos a mi deber
Pondré a un lado las 70 páginas de Platón y Aristóteles que mañana el profesor me reclamará
Priorizaré mi felicidad inmediata
Y me iré a perderme en el ocio y el placer
Haré oídos sordos a mi deber
Pondré a un lado las 70 páginas de Platón y Aristóteles que mañana el profesor me reclamará
Priorizaré mi felicidad inmediata
Y me iré a perderme en el ocio y el placer
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)



