Por allí están:
Lutero y Maquiavelo esperándome ansiosos en el sillón del comedor.
Lloran porque no les presto atención.
Sufren por mi terrible desamor
¿Será que les rompí el corazón?
Continúan siempre aguardando sin rendición mi dedicación
Insistentes e intensos
Casi que se parecen a mí en su perseverante condición
Por allí se encuentran:
Lutero y Maquiavelo me esperan impacientes y enojados en el sillón
Se quejan que no los paso a visitar
Gritan fuerte pidiendo que los abrace y los mire con atención
Quieren que investigue y analice cada parte de su cuerpo
Quieren que interactúe, discuta y dialogue con ellos
Quieren que inspeccione sus cerebros
Me aterrorizan con sus pronósticos y me acusan de irresponsable
Me esperan insistentes sin tregua y desafiantes
Impiadosos y malvados me amenazan implacables:
"VAS A DESAPROBAR EL PARCIAL"
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