sábado, 2 de marzo de 2013
Elemental, mi querido
Es de suma importancia saber reconocer cuando termina un poema antes de que se nos vayan de las manos las palabras y el poema se transforme en puros versos melosos y nefastos empalagosos y cursis que en vez de rimas son boleros de viejos abuelos desilusionados y hastiados de esta vida este país esta gente esta revolución o peor se transforme en puras rimas que no conducen a nada solo al intento de rima y al juego de hacerse el poeta y terminar como un ridículo joven que se jacta de buen escritor y es tan solo un sueño Hay que saber reconocer también cuando acabar con el látigo y el castigo con el espejo destructor con el maldito cobarde y cabrón pesimismo
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