sábado, 12 de septiembre de 2015

Un animal grotesco

Vieja sabiduría escondida entre los pliegues de la tierra
Mujer enigma
El deseo es una pregunta cuya respuesta no existe
a pesar de su desnudez
No solo somos enigmáticos para nuestros extraños
Sino también
para nosotros mismos
Un poema o metáfora indescifrable
Al eludir la mirada ajena: ¿nos estaremos eludiendo a nosotros mismos?
¿Será lo mismo?
No tengo siquiera mesa en donde ofrecer mi nada
Donde más duele
el pasado es un animal grotesco
La celebración y ya no nos reímos como antes
¿Porqué ya no nos reímos como antes?
Un animal que ya no me detendrá los relojes
Está enojado
O lo estoy yo
con un pasado animal que tormenta las primaveras
las esquinas
las roturas en el cemento blanco en los vértices zócalos
Sácalos
Nada de lo que digas va a sacarlo de este desierto
Y en la sala de esperas esperó a llorar y empezó
Lo advirtió y quien avisa no traiciona
Por un momento se olvidó
Todo lo que toca se le esfuma y entonces mató
La diferencia no es una receta simple
Escribimos y perdemos el rostro
Como los actores que tanto odio y me poseen sin permiso intempestivamente
Somos otros
y allí donde somos otros somos más nosotros que nunca
Déjenos en paz cuando se trata de escribir
La lenta aceptación de la derrota
Me senté en la arena y toda la tristeza del mundo cayó sobre mi cuero cabelludo
Como el sol de enero cuando quema la cúpula de nosotros mismos
La sobra de su lado más oscuro
Una nada en desintegración
Una tormenta de qué
Un huracán pasa y pasó
Después me fui con el corazón agotado y me preguntándome
cuánto de lo que vivimos se lo lleva también el verano
Un frío polar se vuelve puente de todos mis presentes
Y el pasado nuevamente y para siempre
un animal grotesco
Tarde o temprano
toda foto
es una foto de muerte.

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