Todos celebramos algún entierro
Los guerreros vuelven en forma de mariposas
Pero ahora ya paso el tiempo y la matamorfosis de la oruga cayo en picada muerta
Perdimos la dimensión heroica de la vida
Un sentido por que morir
Un fin elevadísimo
El mundo desencantado y las cosas sin su magia
Un lastimoso bienestar
Un angostamiento que nos aplana
Nos autoabsorvemos en un silencio asfixiante
Contanos cómo es callar
Vos que pudiste callarlo
Nos desvanecemos y
Cómo no gritarlo
Hoy nos volvimos a ver. Hola. Te escribo esto por vos y por mí. Para que sepas y para saber yo. Creo que esta constante inconstancia nunca desaparecerá. Avanzaré y retrocederé infinitamente hasta tu abrazo porque se, me enrollarás en tus brazos y mi cuerpo tan pequeño podría ser aplastado. Serás tan fuerte y contra tu pecho la dulce asfixia. La palma de tu mano en la cúspide de mi cabeza, me entierras en la tierra, me hundes en lo hondo. Hola. Vuelvo a vos, no se. Se podés también amplificarme. Pero con la posibilidad sola ya no alcanza. Me enferma. Me agota. Ya está, se acabó. Estamos viejos ya y yo estoy vieja, cansada de esto. No se si habrá alguna salida. Pero, ¿cómo no gritarlo? ¿Me querés ver llorar? ¿Porqué no te podré decir adiós? Abracadabra.
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