jueves, 2 de junio de 2016

La culpa no es de una

Yo, que soy de las que se hacen cargo
Necesité horas que fueron días
Y meses que fueron minutos
Y el estómago habló las palabras
Yo, que soy de las que son todo lo que recuerdan
Y vos, que sos de los que son todo lo que han olvidado
Contanos, ¿cómo es callar?
Vos, que podés callarlo
Yo, que nunca supe cómo entraste
Sé como te fuiste
Ahora lo sé
Sólo ahora
Pero en verdad
tampoco me creas tanto
tampoco me tomes tan en serio
Yo, que supe cómo entraste
No tengo idea como te fuiste
Más lo primero que lo segundo
Más lo segundo que lo primero
Y viceversa
Yo, que tengo bolsones de otros
Siento que la sangre se me vuelve veneno deseándote
Cuando te miro con voracidad se me desquicia el presente
Y esta cartografía de la deriva no encuentra ruta a tu banquete
Miro la brújula inútil que se pregunta para qué le insisto
y me pregunto:
¿Qué devoro tan vorazmente cuando te devoro?
¿De dónde viene este hambre acumulada cuando te acumulo?
¿En qué cuna te encierro entre barrotes cuando te acuno?
Yo, que soy de las que se hacen cargo
Paso por encima de mí y te complazco con mi boca
con mis respuestas
con mis ojos desparejos: con el más grande, con el más chico también
Te siento podrido y te resiento
Y en este resentimiento
Me hago cargo
De todo
¡Qué pena!
Pero se te acabó la farra
Me dí cuenta
Necesité horas que fueron días
Y días que fueron horas
Necesité que te vayas.
Necesité que te vayas, no lo sabía no lo quería
La jaula era tan grande que era como sí voláramos
Necesité que te vayas
Pero se acabó la farra y empieza la cosa en serio
Yo, que ya no me hago cargo de cualquier daga que dispares
Empiezo a sentir que la sangre se me vuelve hambre a cada año del minuto
Yo, bolsones de otros
Vos, bolsones de otros
Cúmulos de nadies
Caras y nombres como recipientes
Yo, que me pregunto: ¿a qué me abrazo tan fuerte cuando te abrazo?

No hay comentarios:

Publicar un comentario