lunes, 19 de julio de 2010

por fin todo sucedió, solo que el tiempo no los esperó.
por fin todo sucedió. ellos se amaron. va, amaron. amor. qué es amor hoy en día no? digamos que se desearon. pero así con todas las letras. él a ella. ella a él. y pensaban uno en el otro y viceversa. en sincronía o no. con almohadas o paisajes. en colectivos o en las calles. en canciones o en revistas.
pero nada de eso importó realmente. ellos nunca se enteraron.
solo que el tiempo no los esperó. ellos se deseaban pero el tiempo no se detenía a esperar que superaran la cobardía. el tiempo seguía. y así se fueron desfazando los caminos, las vidas, las intenciones, las miradas, los sentimientos, los horarios, los dias, el deseo. y así fue, como fueron perdiendo penosamente la sincronía del deseo. uno ayer, otro hoy. y así fue como tuvo que entender que se acabó el ayer.
y como desfazados en el tiempo (que lejos de curar heridas o solucionar dilemas, solo enfrió y convirtió en témpanos las flores) , jamás se volvieron a cruzar. y quedaron esas caricias nunca dadas paralizadas en un pasado mejor. quedaron allí para siempre, encrustadas en ese salón, cruzadas en el tiempo. el allí y ella acá. con esa materia pendiente, que en estos nuevos tiempo ya no hay dos quieran realizar.
por fin todo sucedió, solo que el tiempo no los esperó.
                  
(la melancolía de vivir en este mundo
y de morir sin una estúpida razón)

No hay comentarios:

Publicar un comentario