lunes, 1 de agosto de 2011

El bigote era más tu onda

No sos bienvenido. Juntos no venimos bien. No venis conmigo. No venimos juntos. No venis bien. No hacés Buenos Aires. No estamos juntos en la cuidad. La cuidad no nos une. No nos une nada. No quiero que nada me una con vos, no lo voy a permitir. No te unas a mí, no te quiero conmigo. No sos un proyecto. No sos un progreso. No sos la inclusión. No sos la política. No sos el "hacer". No sos la militancia. Sos todo menos la connotación positiva de lo que puede llegar a significar el término "pro".
Sos la careteada más grande. La inmunidad más desastroza. Sos la vergüenza. Sos el cerebro de un aucaucil. La capacidad discursiva de un motoratón. El proyecto más egoísta. Sos el puro interés. Sos el más grande consumidor. Sos el voto bolsillo. Sos la "democracia de mercado". El capitalismo encarnizado. Ni siquiera. Sos el empresario más incompetente. Sos un administrador de ciudades que pretende poder gobernar. Sos un acumulador de juicios en la justicia que en algún momento, quieras o no, vas a tener que pagar. Sos un subte y un metrobús. Sos unos globos pelotudos. Sos al que increiblemente para mí, voto la mitad de Buenos Aires. Y yo no se si esa mitad a mí me da asco o no. Lo que sí se es que el asco me lo das vos. Sos la indiferencia del bienestar social.  Sos el me chupa un huevo la marginación. Sos el dueño del más grande altar a Menem y Bush. Sos un chupamedias del imperio y te advierto, andate. Andate antes de que te tiemblen las piernas, porque el pueblo está ardiendo de revolución, sudando sublebación.
Sos un enorme cagón y te repito, tenés el cerebro de un tampón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario