sábado, 20 de agosto de 2011

El lago

Aquí se siente un paréntesis
repentino Un oasis
en el tiempo El silencio que acomoda
los desastres que provocó
la tormenta unos años atrás
que todavía de a
poco se acomodan las patas rotas
Aquí
El silencio es el ruido del agua contra las rocas
Me encandila de pronto el sol sobre el lago
y esos brillos parecen brillantinas del collage
Del collage de esos años en el arenero
donde había casi tanta paz como acá
pero qué paz vacía
Esta paz es una paz con riña
una paz anehelada y sorpresiva
una paz con limón y sal
con vientres fieles y gente querida
Esta paz brilla sobre el Nahuel Huapí
y trae consigo un aire fresco que emociona hasta la lágrima
Trae consigo toda una vida que de pronto se olvidó de las pesadillas
Y en su mochila a cuestas de paz no duradera pero verdadera
(porque las duraderas son propiedad de los que ciudadanos de la nube de pedo o de los difuntos)
nos respira en la frente para mostrarnos que aunque la tormenta sea devastadora y afixie
siempre se sobrevive y se renace de las ruinas
Para mostrarnos que
sin falsas modestias
las vida es lo mejor que existe.

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