Lo que ocurre necesariamente, lo que se repite todos los días, es mudo.
Solo la casualidad nos habla. tratamos de leer en ella
No es la necesidad sino la casualidad la que está llena de encantos
Las casualidades deben volar hacia el amor desde el primer instante
Los pájaros de la casualidad volando hacia mis hombros
Los marinos del alma salen corriendo a la cubierta del cuerpo.
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