lunes, 31 de mayo de 2010

fuimos lo que fuimos

Porque entre el lunes y el martes me sobra tiempo para necesitarte
Porque me miento si digo que tu mirada no fue mi mejor testigo
Porque aunque ya no me duelas a veces busco tu nombre en mi chistera
Porque aún no vino el olvido para llevarse el último de tus abrigos
Por los besos que aún nos quedan en la boca
Por los miles de homenajes que nos dimos
Por nadar y no guardar nunca la ropa
Por los dedos juguetones del destino
Porque fuimos lo que fuimos, porque fuimos lo que fuimos...
Porque puesto a confesarme, aún le tengo miedo a tenerte delante
Porque en cuanto me descuido, me atropella algún recuerdo en el pasillo
Porque no puedo negarte que te quise sin querer y más que a nadie
Porque mi doctor previno que para este corazón estás prohibido
Por los besos que aún nos quedan en la boca
Por los miles de homenajes que nos dimos
Por nadar y no guardar nunca la ropa
Por los dedos juguetones del destino
Porque fuimos lo que fuimos, porque fuimos lo que fuimos...

domingo, 30 de mayo de 2010


GUIÓN PARA DOS ACTORES




[y algunos extras]

cancion del jardinero

mírenme, soy feliz
entre las hojas que cantan
cuando atraviesa el jardín
el viento en monopatín
cuando voy a dormir
cierro los ojos y sueño
con el olor de un país
florecido para mí
yo no soy un bailarín
porque me gusta quedarme
quieto en la tierra y sentir
que mis pies tienen raíz
una vez estudié
en un librito de yuyo
cosas que sólo yo sé
y que nunca olvidaré
aprendí que una nuez
es arrugada y viejita,
pero que puede ofrecer
mucha, mucha, mucha miel
del jardín soy duende fiel,
cuando una flor está triste
la pinto con un pincel
y le toco el casacabel
soy guardián y doctor
de una pandilla de flores
que juegan al dominó
y después les da la tos
por aquí anda dios
con regadera de lluvia
o disfrazado de sol
asomado a su balcón
yo no soy un gran señor
pero en mi cielo de tierra
cuido el tesoro mejor
mucho, mucho, mucho amor.

lunes, 24 de mayo de 2010

Te quiero, gordo, tú sabes muy bien que te quiero, que estoy inevitablemente unida a ti por algo que viene de muy lejos, pero tú tienes que respetarme, ¿has entendido?, respetarme. Si no, no puede ser, cómo va a poder ser si cada vez más me miras con ironía, hay algo irónico en tu cara cuando estás conmigo, y además, cada vez estás menos conmigo. Nos estamos distanciando, ¿No es cierto? ¿O sea que la vida también puede en ese sentido conmigo?¿Nos distancia?, ¿nos separa? No, gordo, a mi no me separará nunca de tí, no puedo, es más fuerte que todo, a veces me parece que voy a pasarme el resto de la vida sentado y hablándote, recirdándote, maldito el daño que me está haciendo tu prosperidad. Eso es, tu prosperidad, tú entraste con el pie derecho en el asunto, yo no pude, pero no debes olvidar que también yo fui un día como tú, mejor que tú, maldito sea lo que empezó a hacerme sentir mal en el mundo. [...]

viernes, 21 de mayo de 2010

que el aire es de cristal, que puede estallar...

los ojos se han cerrado para no afrontar.
es una pena ver a través mis párpados. es una pena poder verte aunque quiera con todas mis fuerzas cerrar los ojos. es una lástima no poder evitar verte.
o no
o no verte
no te veo
abro, cierro, entrecierro los ojos
y no te veo
no estás acá, no estás allá.
flaco, dónde estás? estoy imaginándome otro lugar.
flaco, DONDE ESTÁS?
no estás y yo te veo igual.

[bella tortura la mía]

miércoles, 19 de mayo de 2010

yo pa el sur, tú pa el norte

mirá vos cómo serán las cosas que hoy vos te vas pa un lado y yo pal otro. mirá vos que cosa mariposa que buena suerte te da la vida, qué alegría, que envidia. mirá vos por donde me vengo a enterar que estás en el mejor de tus días y tu futuro es tan prometedor... mirá vos, mirá vos.
fijate la diferencia: mi futuro es un constante prometedor, promete, promete. qué lástima que el mio no sea como el tuyo. qué lastima que el mio no cumpla sus palabras.
qué lindo, la verdad qué suerte, me alegro por vos. y digo por vos, pero sinceramente. porque en verdad me alegro sólo por vos. porque en lo que respecta a mi persona, bueno, personalmente no me alegro por mí. mi futuro no es tan alentador como el tuyo, y mi presente no tiene ese tinte de alegría cotidiana que te hace de companía. mi futuro desafortunadamente, hoy entendí, dejó de estar junto al tuyo. es como si dos flechas salieran del mismo lugar, solo que con diferentes destinos. fue tan rápido este efecto fugaz que produce el tiempo. qué bien por vos señor extranjero, qué bueno este sueño cumplido. por mi parte yo ya sabré que hacer. o por lo menos eso espero. me tendré que acostumbrar, como a todo, acostumbrar. hoy sé. hoy puedo entender, que tu futuro glorificador trae consigo mi soledad. que vos te vas allá, y yo me quedo acá. tratando de ordenar todo esto, tratando de aceptar la desilución, acostumbrándome a la nueva realidad, de por fin entender, ya no vas a estar más acá. yo ya te dije, por mi parte yo ya veré que hacer, supongo que seguiré con lo mio, ordenando libros viejos que leí pero olvidé, escuchando las mismas canciones, escribiendo en los mismos rincones, caminando por las mismas maderas por las que una vez caminaste vos. y seguiré olvidando y viendo en el aire los vacíos. y seguiré así y lo asimilaré y hasta lo aceptaré y hasta lo entenderé y no tendré rencores.
mirá vos cómo serán las cosas que un día me dijiste que juntos íbamos a llegar hasta la meta, y ahora puedo ver muy claramente cómo tu buena noticia es la que grafica nuestra distancia, lo que confirma nuestra incomunicación, la que inicia esta despedida.

martes, 18 de mayo de 2010

preguntas al azar

Las calles están muertas padecidas.
La soledad se atreve al resplandor.
Alguien sabe quién es pero lo oculta.
No sólo las gargantas tienen rejas.
La primavera a veces huele a invierno.
El pasado está aquí aislado, es un remoto.
Todo se disemina como el polvo.
El paso pasa sobre los gorriones.
Los que se fueron no abren las valijas.
Los que quedaron cierran el candor.
¿No se tropieza por segunda vez?

Las calles están muertas padecidas. Hoy están padecidas pero sabias. Pasan los autobuses navegando con dos o tres grumetes en la popa. Bicicletas de hazaña individual. Los ambulantes que otra vez ambulan. Los cortejos de muerte natural. Nacimientos que acortan la distancia.

La soledad se atreve al resplandor. Y el resplandor buscó su intensidad. Se hizo porfin dura memoria y luz. Iluminó la soledad contigua para comer y amar del mismo plato. Sólo más sola con solito anexo. La soledad plural que se levanta como bastión de naipes o de sueños.

Alguien sabe quién es pero lo oculta. Todos sabemos quién es quién ahora. Cada uno encontró su paradero. Su marca a fuego o su salvoconducto. Las aflicciones de su identidad o las melancolías de su máscara. Los desescombros de su regocijo, la fe de su nostalgia misionera.

No sólo las gargantas tienen rejas. Por fin hallaron la palabra justa. Y la libre, y la cándida, y la ávida. El grito ya no es imprescindible. El nudo en la garganta se deshace. Se puede murmurar a voz en cuello. Y ya no habrá mentiras reveladas, menos aún cursillos de paciencia.

La primavera a veces huele a invierno. También eso cambió, la primavera tiene olor a sí misma. Las muchachas salen de la clausura preguntando por las rosas de fuego que solían robar con elegancia y parsimonia. En fin la estación jóven recupera su cuota de belleza y certidumbre.

El pasado está aquí con sus gemidos. Hoy sigue estando aquí pero no gime. Hay rostros de bochorno y de avería. La aguja con el hilo del horror, las trampas del escenario y de la duda. No vamos a olvidar ningún milímetro ni tampoco gastarnos en el odio. El pasado está aquí, ya es suficiente.

El futuro está aisalado, es un remoto. Ahora por lo menos tira cabos a la arisca esperanza toda amores, y le propone dulces entresueños. El futuro es un puente a inagurar ya a veces tiembla con sus dos orillas. El futuro es un mundo a recibir, no es posible ignorarlo o desmentirlo.

Todo se disemina como el polvo, y penetró por las rendijas tenues, y las ventanas y los desalientos. Se disemina como la amargura, como el nombre de dios se disemina. Y nada hace, nada cambia o duele. Nada se aleja o llega, como el polvo cubre hasta los suburbios de la vida.

El paso pasa sobre los gorriones. Fueron barridos todos sus huesitos y auqneu entonces no hubo funerales, otros gorriones llegan, saltan, comen tranquilos, porque ya no pasa el paso. Pisan el adoquín con cierto olvido con su universo breve se disfrutan, y ni antes ni después el paso pasa.

Los que se fueron no abren sus valijas, y sólo diez o doce años más tarde se dieron cuenta del error gravísimo. En todas partes hay fiestas y siestas. Sabores a que asirse, noches mansas, prójimos que quisieron comprender. También ser comprendidos. Pero eso ocurrirá si se abren las valijas.

Los que quedaron cierran el candor, e hicieron bien. Ya nadie los cuestiona el peligro de estar. Tan sólo eso. Fue como una campana de cristal, una campana en la que sólo había sitio para le candor. Ah..., pero ahora las cosas son nombradas por sus nombres y la voz sangra prodigiosamente.

¿No se tropieza por segunda vez? Por supuesto que puede tropezarse. El miedo se hizo rabia en las miradas, y el odio ciega si se quema el año. Pero el amor, en cambio, lava vidas y las pone a secar en la memoria.
Qué importa tropezar tres cuatro veces si el amor te levanta y te redime.

lunes, 17 de mayo de 2010

no puedo creer cómo nos cruzamos en el tiempo-

[y no sabés lo que me duele]
lo que pasó fue para bien
no lo trates de entender
sabés que ya no hay vuelta atrás
tuvimos la oportunidad
y si algo aprendimos es que el mejor momento aún no vino
está por llegar

lunes, 10 de mayo de 2010

Cuando nos volvamos a encontrar

Cuando nos volvamos a ver, por allí en ese duro primero de septiembre o de abril, tal vez me encuentres algo cambiada. Un poco más cansada. Con menos ira y más resignada. No sé qué tan bueno puede ser eso. Que no por tener menos ira quiero estar resignada y que eso signifique que ya no tenga ganas de luchar por lo que quiero, contra la corriente y por la vida. Ojalá me veas un poco más en paz. Más asimilada a la realidad. Que a veces no queda otra que aceptar. Supongo que tendré el cuerpo algo cambiado, más mujer supongo. Me verás, seguro, con la misma pena eterna y recordándolo cada día. Espero verme más madura, o que me pueda encontrar más segura de mi misma y de lo que quiero para mi vida.
Cuando me veas, quiero haber aprendido algo. Cualquier cosa. Creo que es lo escencial en esta vida. Que si de algo nos sirvió el dolor es para aprender, y que, si de algo nos sirve aprender es para crecer. Y yo me pregunto: ¿para qué quiero crecer? ¿Qué pasó? ¿Qué pasó? La vida extraño carrusel. Me dejó un sabor amargo bajo piel. Ya sabés, me gusta tener el control. Pero ya entendí, las verdaderas y mejores cosas son las inesperadas.
Cuando me encuentres en ese karmático agosto, podría encontrarme cansada de tanta farsa, auqnue creo que no voy a aguantar hasta agosto y en junio me va a explotar el alma en mil pedazos. Puede ser que en mayo las cosas cambien mucho y ya no quiera verte más la cara. Puede que no. Supongo que no voy a soportar mucho la rutina y voy a querer escapar y salir corriendo para algún allá. Siempre me pasa. La estabilidad me da seguridad, pero me aburre, me duerme en vida, me impide ver al frente.
Cuando me vuelvas a ver ten cuidado, puedo estar muy enojada con todo, con vos, conmigo. Sobretodo conmigo. Puede ser que me irrite por cualquier cosa, también me podés ver así. Todos tenemos nuestro Mr. Hyde.
Me podés ver bastante pelotuda dentro de unos meses. Hay veces que uno se siente indiferente a todo y a todos, y empieza a hacer boludeces para que le presten atención.
Ojalá no me veas desganada y sobre todas las cosas, ojalá que no me veas abandonada. Abandonada por mí misma. Nunca, nunca me veas así. Me podés encontrar, porqué no, igual que ahora. En la misma situación de siempre, actuando, cantando, soñando, riendo, buscándote, buscándome. Me podés cruzar en medio de la calle mientras esté gritando, o escandalizando, o llorando, o puteando, o pegándole al alma, o hablándole al espejo sola, o recordando tiempos amarillos, casas amarillas.
Pero de todas manera, cualquiera sea la forma en la que me encuentres, si me ves, hacémelo saber. Por favor, hacémelo saber. Encontrá tu mirada con la mía, decime que allá estás vos. No te me escapes, por favor. No te llegues a ir de nuevo, por dios. Y si de casualidad me encontrás llorando un primero de septiembre, por favor, abrazame muy, muy fuerte. Decime que siempre lo tendré en mi alma o algún consuelo así. O no, mejor no me digas nada. Si querés no me digas nada. Pero no te vayas. No me abandones sin siquiera encontrarme.
Y si por una de esas casualidades me encontrás y estoy muerta de miedo, ayudame, por dios, ayudame. También, te digo, puede ser que me encuentres pegándome contra la pared, odiándome, odiando, odiando, gritando, escandalizando, llorando. No, no me llegues a calmar, que nadie quiere calma en esta cuidad. No intentes con ninguna de esas tontas palabras. Quizás sea mejor que me dejes sola. O que me hagas reír. Porqué no, que me hagas reír. O si querés probá, a ver si esta vez la música calma a la bestia.
Me podés ver y puede ser que no te vea. Me podés encontrar en medio de la rutina, sin tiempo para adrenalinas. Me podés ver y puede ser que tenga el pelo algo amotinado, oscuro y desgastado. Me podés ver a lo lejos y con algunas amigas. Me podés encontrar con algunos de mis regalos que ya deberían de llegar. Me podés escuchar con un discurso diferente al de hoy. La gente cambia, todo cambia. Siempre, constantemente. Quizá mi rostro cambie, esté un poco más palida , o ya no me maquille más. Puede estar lloviendo, porqué no. Y si de hecho está efectiviamente lloviendo, no, no me llegues a ofrecer un puto paraguas. Dejame, dejame mojarme. Que yo me puedo mojar, me puedo pirar, no puedo callarme. Tal vez me ves y no me reconocés ¿Ya dije esto no? Esta bien, voy a tratar de no cambiar tanto. Hay cosas de mí que me gustaría conservar: mi música, el teatro, el canto, mis textos, mis tardes del sol, mis noches del agua, mis sueños, mis complementos (y de los que me hacen mal algún día me desharé) mis artes, mis llantos, mis risas. Mis recuerdos. Sobre todo, y para una nostálgica como yo, mis recuerdos.
Hay una sola cosa que es posible que me dañe, pero te permito que hagas: si me encuentras abandonada (por mi misma), olvidada, dormida, muerta viva; despertame, pegame, gritame, odiame, retame, exigime, demandame, presioname, y a pesar de todas mis negaciones, sacame de ahí. Porque creo que cualquier cosa me podría permitir, salvo olvidarme de mi misma.
Cuando nos volvamos a encontrar, espero que algo de todo esto haya cambiado. Que yo este mejor. Que no siga en el mismo camino errado.
Y si nada va a haber cambiado, y yo sigo con la misma esperanza, la misma gana o desgana, la misma casa, la misma cama, la misma telaraña, la misma araña. Supongo que tendré que tomar cartas en el asunto. Hacer algo, cambiar algún rumbo.
Cuando nos volvamos a encontrar (porque yo quiero creer que nos vamos a volver a ver), en algún futuro extraño, no sé cuando, ni cómo, ni dónde, ni porqué, ni con qué excusa.
No, no quiero que todo esto vuelva a pasar otra vez.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Ya sé, no me digás, tenés razón...
la vida es una herida absurda-

martes, 4 de mayo de 2010

Pedro y Marta

Pedro lleva dos años buscándose. Escribe sus canciones sobre cualquier papel. No sabe si camina por la calle o no ve. Dibuja marionetas en el cielo sin pincel. Contempla cada dia la sonrisa de un ciprés. Una señora descuelga la ropa del cordén. Es un cajon cerrado con miedo a perder. Amasa tibiamente la figura de Marta como pan de leche y miel.
Marta se ha colgado en su vestido de mentira para engañar a Pedro con su mas grande sonrisa. Mueve sujerente la cintura al caminar, provocando a la gente a cada paso que da. Finje que tropieza contra Pedro al llegar ¿Tienes un cigarrillo? Vamos, Marta deja de jugar. Ella es un libro abierto y sabe cuando actuar. Te quiere a su manera, es alguien especial.
Y es tan sutil y dominante, es fuerte como un diamante. Mientras que Pedro es paciente, reservado y muy carente de reflejos. Uno es celene otro es amón, uno es el gato otro el ratón, uno es azucar otro la sal, uno es el sueño otro relidad. Son dos cometas que han de chocar, son dos cuchillos sin afilar. Son el agua y la cal, pero ninguno mira la fecha de caducidad.

Recuérdame

Recuerdame, no se ha acabado nuestra historia por desdén.
solo el tiempo ha exigido su porción de pastel, es hora de alejarse cada uno por su pie.
recuerdame, has sido lo que más he querido.
y nada contigo he perdido, todo lo contrario, encontré.
sienteme, aunque otro mundo nos separe esta vez
yo ya me iré de tu carne tu fuiste mi piel y yo la tuya también.
recuerda muy bien, me has enseñado el cielo el viento el arte de sentirte dentro de mi ser,
y aunque solo sean recuerdos fuiste mi mejor maestro sin querer.
recuerdame, te di todo lo que tuve
y no improta si nuesta flor se marchito por que fuimos nube.
sienteme y que borre solo el tiempo esta vez
algun bobo momento de incomprensión, perdona no fue mi intensión.
recuerdame, sienteme me has enseñado el cielo el viento el arte de sentirte dentro de mi ser,
y auqnue solo sean recuerdos fuiste mi mejor maestro sin querer.

lunes, 3 de mayo de 2010

Nadie sabe entender

nadie sabe entender que quiero amanecer porque amaneces,
que quiero anochecer porque anocheces,
que quiero sonreir porque sonries,
que entre tus brazos soy un alma libre,
que tus palabras son mi religión,
mi luz tu voz, mi aire tu olor,
que la luna esta ocupada
por aquel letrero en alza
que subiste con tus labios
para que siempre al mirarla
supiera que piensas en mi
nadie sabe entender
que quiero verte cada segundo,
que quiero crear contigo un mundo
en elq ue nadie nos impida,
nos aleje o nos prohiba
en el que nadie juzgue
lo que merece la pena o no
por alguno de los dos
en el que el tiempo no decida
que te vayas o me vaya,
en el que sepas que cada trozo de mi vida,
cada gesto, cada risa es para tí
me pierdo al escribir...
y es que te necesito tanto...
tanto...
tanto...
te necesito tanto...

domingo, 2 de mayo de 2010

el show HOY no puede continuar

[váyanse todos, déjenme en paz]

este karma urgente

Hay vacíos en el mundo que molestan. y hay vacíos en mi mundo que no dan más. hay faltas que duelen. partidas tempranas. y yo no lloro por él, lloro por mí. por todos los lugares en los que no está, por tener que continuar mi vida así. saltando pozos, tratando de pisar en donde sí hay materia. y los sueños me torturan, me recuerdan lo olvidado, lo tapado, lo que simulaba haber sanado. maldito seas tu y tu libertad. sabes que me estás afixiando con tu libertad no?
no se porqué el presente siempre es mi karma urgente. el futuro la solución. el pasado ese eterno sol perdido. el tiempo sigue su giro y nosotros solitarios. todo sigue como ayer, todo está igual. todo cambió. nada, definitivamente nada, esta igual.
ELLA RESULTÓ SINCERA EN SU HIPOCRESÍA.