Está bueno a veces revisar el cajón y encontrar el cuaderno y seguir revisando y encontrar cosas por las que antes explotabas de rabia y ahora reís y te das cuenta de que es un signo bueno. Recién encontré esto, es un texto que escirbí semanas antes de empezar las clases este año:
confesionario
-Mmm... la puta madre que los re mil parió a todos. A ver qué puta música me puedo poner de alarma para levantarme por lo menos con un humor digno para seguir con mi vida mañana. Mmm... nosé, estoy sola y parece que mañana va a seguir así. La concha de tu madre, porqué mierda me tengo que levantar mañana temprano? Quién quiere dar ese examen choto? Estas clases de apoyo y la re puta madre que me cagan lo poquitísimo que me quedan de mis vacaciones. Cómo me jode todo esto, la presión que tengo y la paja. No quiero hacer nada. Estoy cansada, y este es mi descanso merecido y no puedo descansar y la re concha de tu madre.
Y lo peor es que hoy me propuse olvidarme del otro temita, o por lo menos decir: bueno natasha, yo sé que podés estar un día sin pensar en eso. Solo para tratar, digo no? bueno. No hay caso. No puedo con mi genio.
Ahora que ocho meses después vuelvo a leer esto, me digo a mi misma, vamos los pibes todavía! vamos nati carajo!, que pudiste vencer tus miedos y tu puto genio, que aprovaste ese examen puto y que, sobretodo y sin dudas, hace ya algún tiempo que cambiaste de parecer y los pensamientos recurrentes, hoy, son otros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario