De pronto me dieron ganas de quemar todas las cartas que escribí y nunca fueron enviadas hace un año atrás.
Porque después de todo, si esto es una despedida, algo extraña yo diría, y si desaparecés efectivamente de mi vida... ya no sé ni para que me sirve ese pasado absurdo e inservible.
Para crecer, supongo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario