lunes, 21 de junio de 2010

Es increíble. El invierno acaba de empezar. Pero recién, recién, ee. Y yo que sentía que se me congelaban las manos a la mañana, y me costaba sacarme el piyama y lavarme la cara con ese agua fría y salir a la calle con el viento que poco más pareciera como si me congelara las facciones y los gestos de la cara.
A ver si nos ponemos las pilas con las bufandas o los caloventores... o NO. Mejor no.
A ver si con esta excusa nos acercamos un poco más, mucho más. Así... pegaditos viste, por el frío, digo, nomá. Para darnos un poquitito de AMOR... ee no, no, perdón, yo quería decirr,ee... digoo, calor, calor. Sí, sí, calor. Por el frío, viste, y el tema de las energías calóricas que se transmiten y todo eso de físico-química que jamás entendí.
Qué se yo, yo decía nomá... ya que estamos así de solitarios por los pasillos...

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